El cambio físico observado en la hija de Ozzy Osbourne durante el homenaje a su padre en los pasados premios Grammy suscitó diversos comentarios
La aparición de Kelly Osbourne durante el homenaje a su padre, el músico Ozzy Osbourne, en la última gala de los Grammy, sorprendió a la industria por su imagen radicalmente transformada.
La delgadez extrema de la presentadora se convirtió en el foco de atención, desplazando incluso el sentido tributo familiar.
Los asistentes comentaron la fragilidad que transmitía la figura de Kelly, quien, vestida con un diseño negro ajustado y sin mangas, exhibía brazos inusualmente delgados.
Un amigo cercano, presente en la fiesta previa organizada por Clive Davis, relató al diario británico Daily Mail: “Se ve aún más delgada en persona, daba miedo. No es normal. La conozco desde hace años y jamás la había visto así, ni remotamente”.
La preocupación fue unánime entre quienes la rodearon esa noche. El mismo testigo explicó que lo más llamativo era su rostro.
“Lo primero que noté es cómo su cara se ve hundida, sus pómulos sobresalen. Cuando habla, se ve diferente, algo raro. Es preciosa, pero estar así de delgada es duro”, sostuvo.
La conversación entre los presentes giró en torno al mismo asunto: “Todos hablaban de su aspecto”, continuó, preguntándose si Kelly estaba en peligro o cuánto pesaba realmente. “No creo que Dios haya querido que la gente sea tan delgada”, sentenció.

Según otro allegado consultado por el mismo medio, el círculo íntimo de Kelly Osbourne siguió la situación con atención, aunque nadie consideró una intervención directa.
“Nadie cerca de ella buscó intervenir, pero sí notaron su estado y lo monitorean”, afirmó la fuente.
La presión mediática no pasó inadvertida para la propia Kelly, quien, de acuerdo con su entorno, “no se preocupó por cómo lucía y le diría a cualquiera que le saque el tema que se vaya al diablo, aunque sí le molestó que hablen de ello”.
El informante añadió que el duelo por la muerte de Ozzy Osbourne impactó notablemente en su salud y apariencia: “Siempre lidió con su peso. El estrés por la pérdida de su padre resultó una lucha enorme y eso se evidenció en su aspecto y salud”, detalló.
Desde la adolescencia, marcada por la exposición en el reality The Osbournes, la británica compartió sus inseguridades respecto a su físico.
En su propio podcast, Kelly recordó el episodio en que fue llamada a la oficina del director de su agencia: “Me dio todo un discurso sobre que era demasiado gorda para la televisión y que tenía que adelgazar. Me dijo que si bajaba de peso, me vería mejor”.
Esa presión, reconoció, la acompañó durante años: “Me decía: ‘No eres una estrella de cine, pero podrías serlo si perdieras peso’”.
En 2018, la conductora optó por una cirugía de manga gástrica, describiéndola como “lo mejor que hice en mi vida”.
El cambio, complementado con dieta estricta y rutinas de alta intensidad, le permitió perder 38 kilos.
Sin embargo, su maternidad en 2022 representó un nuevo desafío: Kelly Osbourne ganó 45 kilos y enfrentó diabetes gestacional, motivo por el cual evitó aparecer públicamente durante ese periodo.
Los rumores sobre el uso de medicamentos como Ozempic persiguieron a Kelly tras su transformación física.
Ella misma abordó la polémica en una entrevista con el programa estadounidense Extra: “Sé que todos piensan que tomé Ozempic. No lo hice. No sé de dónde salió eso. Mi mamá sí tomó Ozempic”.
Las comparaciones con su madre, Sharon Osbourne, acrecentaron la polémica, ya que Sharon fue una de las primeras celebridades en admitir el uso de este medicamento para adelgazar y advirtió públicamente sobre sus efectos secundarios.
A pesar de la controversia y el escrutinio, Kelly insistió en que su prioridad es su familia y el bienestar de su hijo Sidney.
“Dijo que se volvió más delgada por su hijo. Quiere estar presente para él y, tras la muerte de su padre, eso cobra aún más sentido. No quiere volver al peso que tenía antes y hará lo que sea para mantenerse delgada”, aseguró otro insider.
En un video publicado poco después del fallecimiento de Ozzy Osbourne, Kelly Osbourne respondió directamente a los comentarios sobre su figura.
“A quienes creen que son graciosos y crueles escribiendo cosas como ‘¿estás enferma?’ o ‘deja el Ozempic, no luces bien’… Mi papá acaba de morir y estoy haciendo lo mejor que puedo", expresó.
Y agregó: “Lo único que me queda ahora es mi familia. Yo decido compartir el lado feliz de mi vida con ustedes, no el lado miserable. Así que a todos esos, váyanse al diablo”.
Con información de Infobae