
La vida en pareja trae consigo grandes retos, y solo quienes están dentro de ese anillo saben con exactitud los desafíos que pueden venir con la unión conyugal.
Para Frank Rainieri, el presidente del Grupo Puntacana, y uno de los empresarios más exitosos de República Dominicana, la pareja es parte fundamental del éxito empresarial, y asegura que cualquier emprendimiento si estás casado debe ser un proyecto de vida de ambos.
"Vamos a asumir esto como un proyecto de vida de los dos", acordaron el empresario y su esposa.
En una entrevista en el programa radial A Diario, que se transmite de lunes a viernes de 7:00 a 10:00 de la mañana por Sentido 89.3 FM, el pionero del turismo dominicano revelo que a los 26 años inauguró su primer hotel.
Describió que su esposa había estudiado para ser física, siendo la primera mujer dominicana en hacerlo, y Rainieri le aconsejo renunciar para dedicarse a emprender junto a él.
"Yo le dije renuncia, con ese salario no cubrimos, búscate otro trabajo, y ella consiguió un préstamo cuando íbamos a hacer la casa…", dijo.
Aseguró además que no recibió herencia económica como muchos piensan.
"Heredé nada más que la educación que me dieron mis padres, y mi esposa yo comprendimos que el sueno de uno era el del otro".
Destaca que el rol de la esposa en los proyectos es muy importante, siempre y cuando acuerden caminar juntos hacia una misma meta.
"Yo nunca hablo de Punta Cana sin mencionar a Aide (su esposa), porque aunque ella llegó cuando ya yo tenía el primer hotelito, a partir de ese momento ella fue parte fundamental de esta historia y yo no puedo dejarla fuera", contó.
"Tu tienes que tener fe en tu país y en ti mismo… confiar en la República Dominicana".
Yo recuerdo en el New York Times ver en portada los tanques (de la ocupación de las fuerzas militares en la UASD)…y yo decía tengo que crear un nombre que sea Punta Cana en el mundo, no República Dominicana, porque nadie iba a ir a un sitio con tanques de guerra en la universidad", expreso el empresario.
"No pretendan ver allá, el que está viendo demasiado adelante, no ve la piedra, tropieza y se cae, y yo soy de los que creo que usted tiene que ir paso a paso, tú tienes que tener dedicación", agregó.
El exitoso empresario además narró lo difícil que fue para él, quien durante siete años, por el paso de tres gobiernos, adquirir algunos permisos, que al final, dice su insistencia, se lo otorgó.
"Nosotros tuvimos 22 años sin repartir beneficios, las cosas se construyen, mientras todos mis amigos podían disfrutar de muchas cosas, yo vivía de la discoteca neón, de vender helicópteros y avionetas, de buscármela", narró.