El euro registró una caída este jueves en los mercados internacionales, afectado por el debilitamiento de las expectativas de un posible acuerdo de paz entre Estados Unidos e Irán. Este escenario incrementó la aversión al riesgo entre los inversionistas, quienes optaron por activos más seguros, mientras el precio del petróleo volvió a encarecerse ante la incertidumbre geopolítica.
Hacia las 16:00 horas GMT, la moneda única europea se cotizaba en 1,1538 dólares, por debajo de los 1,1567 dólares alcanzados al cierre de la jornada anterior en el mercado de divisas. En línea con este comportamiento, el Banco Central Europeo (BCE) fijó el tipo de cambio de referencia en 1,1539 dólares. Durante la sesión, el euro se movió dentro de un rango de fluctuación entre 1,1523 y 1,1572 dólares.
El aumento en los precios del petróleo estuvo impulsado por las noticias relacionadas con las negociaciones sobre el conflicto en Irán. Según la agencia Tasnim, Teherán ya respondió al plan de paz de 15 puntos propuesto por el presidente estadounidense, Donald Trump, y se encuentra a la espera de una reacción por parte de Washington. La incertidumbre sobre el desenlace de estas conversaciones mantiene en tensión a los mercados energéticos.
En el ámbito de la política monetaria, los analistas consideran que el BCE muestra ahora una mayor disposición a endurecer su postura si la inflación repunta, especialmente por el impacto del encarecimiento de la energía. En ese sentido, el presidente del Bundesbank, Joachim Nagel, señaló que una subida de los tipos de interés podría evaluarse en la reunión prevista para abril. Por su parte, la presidenta del BCE, Christine Lagarde, reiteró que el organismo actuará si la inflación en la zona euro supera significativamente el objetivo del 2 % a medio plazo como consecuencia de la situación en Irán.
A esto se suman señales mixtas en la economía global. En Alemania, la confianza del consumidor cayó con fuerza hasta su nivel más bajo en más de dos años, reflejando el impacto de la incertidumbre económica. En Estados Unidos, las solicitudes semanales de subsidio por desempleo aumentaron en 5.000, alcanzando las 210,000, un indicador que la Reserva Federal (Fed) sigue de cerca debido a su relevancia en la evaluación del mercado laboral y en la toma de decisiones sobre política monetaria.
En conjunto, estos factores reflejan un entorno financiero marcado por la cautela, donde las tensiones geopolíticas, la evolución de la inflación y las decisiones de los bancos centrales continúan influyendo de manera directa en el comportamiento de las principales monedas internacionales.