
La secuela de El diablo viste de Prada 2 llega este jueves a los cines a nivel mundial con una propuesta marcada por el glamour, el lujo y sólidas actuaciones, especialmente la de Meryl Streep. La película también introduce una mirada al declive de las revistas impresas dentro del contexto actual.
Sin embargo, la recepción por parte de la crítica especializada ha sido moderada. Muchos coinciden en que la producción retoma fórmulas de la cinta original de 2006, lo que reduce el factor de novedad que en su momento la convirtió en un éxito inesperado.
Medios como The Guardian señalan que la película resulta entretenida, aunque cuestionan el desarrollo de la trama romántica. Por su parte, Variety considera que la secuela funciona principalmente como un producto dirigido a los seguidores de la primera entrega, sin alcanzar su impacto.

Meryl Streep retoma su icónico papel de Miranda Priestly, personaje inspirado en Anna Wintour. Junto a ella regresan Anne Hathaway como Andy Sachs, Stanley Tucci como Nigel y Emily Blunt como Emily, ahora en una posición ejecutiva dentro de la industria de la moda.
El elenco se amplía con figuras como Kenneth Branagh, Justin Theroux y Lucy Liu, además de participaciones especiales de Donatella Versace y Lady Gaga. La historia apuesta por el despliegue visual con múltiples cambios de vestuario y un enfoque en el mundo de la moda.

Publicaciones como The Hollywood Reporter y Rolling Stone coinciden en que, aunque la película destaca en lo visual, no logra igualar la profundidad ni el impacto de la original. En general, la crítica resalta que, pese a su atractivo estético, la secuela no alcanza el nivel de su predecesora, quedando como una propuesta entretenida pero menos memorable.