El ahorro que representa extender contrato a un pelotero sin experiencia en la MLB

Los ejemplos de Juan Soto y Vladimir Guerrero Jr. ayudan a entender por qué los equipos de la MLB están acelerando las extensiones de contrato con prospectos que aún no han debutado en Grandes Ligas o que cuentan con muy poca experiencia, como Kristian Campbell y Samuel Basallo.

Los clubes, respaldados por análisis exhaustivos que incluyen tecnología avanzada y múltiples reportes de expertos, prevén que estos jóvenes talentos se convertirán en estrellas y que sus salarios aumentarán significativamente durante los tres o cuatro años en que atraviesen el sistema de arbitraje salarial. Firmar una extensión en este momento permite a los equipos ahorrar entre 20 y 50 millones de dólares para comienzos de la próxima década.

Esta estrategia, que se ha implementado desde 2014, ha dado frutos en algunos casos, aunque también ha tenido fracasos cuando factores como la salud impiden cumplir las expectativas, como ocurrió con Eloy Jiménez.

Ricos antes del debut

Recientemente, Milwaukee garantizó 50 millones de dólares por ocho temporadas a Cooper Pratt, un torpedero de 21 años que apenas debutaba en Triple A. Al día siguiente, Seattle estableció un récord para jugadores sin experiencia en MLB al otorgarle 95 millones por ocho años a Colt Emerson, también en Triple A.

Además, ESPN informó que los Piratas negocian con Konnor Griffin, su principal prospecto, por ocho temporadas y 111 millones, superando ampliamente la cifra de Emerson.

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FUENTE EXTERNA

Aceptar o esperar

Mientras Guerrero Jr. firmó su extensión en 2022 por 115 millones, renunciando a tres años de arbitraje potencial, su compañero Yordan Álvarez debió esperar hasta 2025 para cerrar un pacto de 500 millones. La diferencia en salud y partidos disputados ha marcado la variación en resultados: Guerrero Jr. ha jugado 297 encuentros más que Álvarez, lo que equivale a dos temporadas completas.

De manera similar, Soto y Ronald Acuña Jr., ambos de la clase 2018, tomaron decisiones distintas. Acuña Jr. firmó en 2020 por 100 millones, mientras Soto esperó hasta 2024 para cerrar un contrato histórico de 765 millones, aprovechando su ventaja en partidos disputados y salud.

Una apuesta arriesgada

Soto debutó en mayo de 2018 y Guerrero Jr. en abril de 2019, destacando desde sus primeras apariciones. Esto les permitió calificar como “Super Two”, el 22 % de los jugadores con más tiempo de servicio sin alcanzar tres años, lo que adelantó su entrada en el arbitraje.

Aunque la pandemia recortó parte de sus salarios en 2020, Soto vio crecer su sueldo de 669,333 a 8,5 millones en 2021. Rechazó todas las extensiones y, durante siete temporadas antes de llegar a la agencia libre, acumuló 80,8 millones. Guerrero Jr., por su parte, habría generado 72 millones hasta 2025 si no hubiese firmado su extensión con Toronto.

Previo a la temporada 2024, Milwaukee acordó un contrato de ocho años y 82 millones con el jardinero venezolano Jackson Chourio, quien aún no había debutado en la MLB, siguiendo la misma estrategia de asegurar talento joven antes de que los salarios se disparen.