Las clases de ejercicio en ambientes cálidos, como hot yoga y hot pilates, viven un notable crecimiento en grandes ciudades de Estados Unidos como Los Ángeles, Miami y Nueva York.
Esta tendencia, impulsada tanto por celebridades como Hailey Bieber y Kendall Jenner como por influencers en redes sociales, se ha consolidado como una de las modalidades más populares dentro del mundo del fitness urbano, según destaca la revista Elle.

El atractivo de estas prácticas no se limita al aspecto físico. En redes como TikTok e Instagram, entrenadores y usuarios comparten experiencias positivas relacionadas con el bienestar emocional y la sensación de logro tras entrenar en salas con temperaturas elevadas.
La dinámica de estas sesiones combina temperaturas altas similares a una sauna, rutinas de fuerza, ejercicios de resistencia y estiramientos, todo acompañado de música intensa. Este formato busca aumentar la exigencia física y generar una experiencia inmersiva que resulta especialmente atractiva para jóvenes profesionales y personas habituadas a entrenamientos intensos.
Especialistas consultados por Elle coinciden en que el ejercicio en ambientes cálidos puede ofrecer beneficios reales, aunque con matices. Tricia Donegan, directora de formación y desarrollo de clases en ID Hot Yoga, explica que el calor ayuda a relajar los músculos, facilitando tanto el estiramiento como el fortalecimiento muscular.

Donegan añade que la exposición al calor “puede contribuir a mejorar el metabolismo”, y cita un estudio publicado en 2020 en la revista Acta Physiologica. La investigación, realizada por la Universidad de Maastricht, analizó los efectos de la exposición pasiva al calor durante 10 días en personas con sobrepeso.
Los investigadores señalaron que estos cambios positivos se produjeron sin alteraciones en la proteína de choque térmico 72 (iHSP72), lo que sugiere la participación de otras vías metabólicas inducidas por el calor en la mejora de la sensibilidad a la insulina.
Por su parte, la médica especialista en medicina deportiva Julia Lafrate destacó que un estudio de 2024 publicado en el Journal of Strength and Conditioning Research sugiere que el entrenamiento de resistencia en ambientes cálidos puede favorecer el rendimiento y el desarrollo muscular.
Además del aspecto físico, Lafrate y otros expertos resaltan el impacto positivo de estas clases en la claridad mental y el bienestar psicológico, beneficios frecuentemente mencionados por instructores y practicantes. La combinación de ejercicio intenso, calor y concentración mental puede generar una sensación de relajación posterior y reducción del estrés.
Pese a sus beneficios potenciales, los especialistas advierten sobre riesgos importantes si estas actividades no se realizan con precaución. “Si no estás acostumbrado al calor, podrías experimentar deshidratación o incluso un golpe de calor”, alertó Lafrate en declaraciones a Elle.

El riesgo es mayor en menores de 18 años, adultos mayores de 65, personas con antecedentes de desmayos, enfermedades cardiovasculares o quienes consumen medicamentos diuréticos. Entre las posibles complicaciones se incluyen fatiga extrema, mareos, deshidratación severa y, en casos más graves, golpes de calor que requieren atención médica inmediata.
Ante estos riesgos, los expertos coinciden en la importancia de seguir recomendaciones claras de seguridad. Entre ellas, consultar previamente con un médico, especialmente si se padecen condiciones de salud preexistentes.
Heather Peterson, directora de yoga en CorePower Yoga, enfatiza que “ninguna clase debería obligar a una persona a superar sus límites”. Según explica, los participantes deben tener la libertad de reducir la intensidad, dejar las pesas o incluso salir de la sala si lo consideran necesario.
Los especialistas coinciden en que el perfil ideal para las clases de ejercicio en calor corresponde a personas activas, sin restricciones médicas y con buena tolerancia al calor. La hidratación constante, la adaptación progresiva y la personalización de la intensidad son factores clave para minimizar riesgos.
Para quienes buscan un entrenamiento exigente, variado y con un componente mental adicional, y cuentan con una adecuada resistencia cardiovascular, el ejercicio en ambientes cálidos se presenta como una alternativa atractiva y eficaz, siempre que se practique de forma responsable y bajo supervisión adecuada.
Fuente: Infobae.