
Estados Unidos anunció este lunes la suspensión temporal, por un período de dos meses, de las sanciones impuestas al sector petrolero iraní, en el marco de los esfuerzos diplomáticos para poner fin al conflicto en Oriente Medio. Además, funcionarios estadounidenses afirmaron que Irán permitirá nuevamente el ingreso de inspectores nucleares de la ONU tras recientes conversaciones celebradas en Suiza.
La medida autoriza, hasta el 21 de agosto, todas las operaciones relacionadas con la producción, comercialización y transporte de hidrocarburos procedentes de Irán que anteriormente estaban restringidas por las sanciones estadounidenses.
Tras el anuncio, los mercados reaccionaron con una caída en el precio del crudo Brent, que descendió a 77,5 dólares por barril, después de haber alcanzado niveles cercanos a los 126 dólares durante los momentos más críticos del conflicto.
El presidente estadounidense, Donald Trump, destacó que el estrecho de Ormuz, una de las rutas marítimas más importantes para el comercio mundial de petróleo, volvió a operar con normalidad luego de haber sido cerrado por Irán al inicio de las hostilidades. Asimismo, aseguró que las negociaciones buscan garantizar que Teherán no desarrolle armamento nuclear.
Las conversaciones entre ambos países avanzan tras la firma de un memorando de entendimiento la semana pasada. El diálogo, iniciado formalmente en Suiza, tiene como objetivo alcanzar un acuerdo definitivo sobre el programa nuclear iraní, las sanciones internacionales y otros asuntos de seguridad regional.
El vicepresidente estadounidense, JD Vance, calificó de positivos los primeros encuentros y afirmó que Irán aceptó el retorno de los inspectores del Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA), lo que consideró un paso importante hacia la desnuclearización permanente. Sin embargo, las autoridades iraníes no confirmaron esta versión y señalaron que las discusiones sobre el tema nuclear apenas han comenzado.
Las negociaciones también incluyen esfuerzos para reducir las tensiones en Líbano y consolidar un alto al fuego en distintos frentes de la región. Como parte de esos avances, mediadores de Pakistán y Catar impulsaron la creación de una unidad de gestión de conflictos para abordar la situación libanesa.
Mientras continúan los contactos diplomáticos, Estados Unidos insiste en que cualquier alivio económico o desbloqueo de activos iraníes estará sujeto a controles que impidan que esos recursos sean utilizados para financiar actividades terroristas.