
Estados Unidos no descarta la posibilidad de redirigir envíos de armas que originalmente estaban destinados a Ucrania para cubrir sus propias necesidades militares en caso de que la guerra con Irán lo requiera, afirmó este viernes el secretario de Estado estadounidense, Marco Rubio.
“Ningún envío ha sido desviado hasta ahora, pero es algo que podría suceder si fuera necesario”, señaló Rubio ante la prensa en el aeropuerto de Le Bourget, cerca de París, al concluir una reunión del G7 en la abadía de Vaux de Cernay. El funcionario agregó que Washington priorizará sus propios intereses: “Si Estados Unidos necesita ciertos recursos, los reservaremos primero para nuestro país”.
Respecto a la influencia de Rusia en la crisis de Oriente Medio, Rubio la minimizó, pese a las denuncias de políticos europeos que aseguran que Moscú coopera con Teherán para fortalecer su capacidad militar y afectar la seguridad regional. Sobre las declaraciones del presidente ucraniano Volodímir Zelenski acerca de que las garantías de seguridad dependen de la situación en el Donbás, Rubio las calificó de “falsas”, aclarando que esas garantías no se activarán hasta el final del conflicto para evitar involucrarse más en la guerra.
Durante la sesión del G7 sobre Ucrania, en la que también participó el canciller ucraniano, Rubio reafirmó el compromiso de Estados Unidos de buscar una solución negociada al conflicto en Ucrania, actualmente en su quinto año. “Hoy, en la cumbre, reiteré que el presidente Donald Trump está enfocado en lograr un alto el fuego y una salida negociada al conflicto entre Rusia y Ucrania lo antes posible”, señaló Rubio en sus redes sociales.
Además, Rubio enfatizó que cualquier decisión sobre el posible desvío de armamento se tomará únicamente en función de la seguridad nacional de Estados Unidos y no afectará el apoyo comprometido a Ucrania en términos generales. Aclaró que Washington sigue comprometido con la asistencia militar y humanitaria a Kiev, mientras evalúa la situación en Medio Oriente, especialmente frente a las tensiones crecientes con Irán, que podrían requerir la reasignación temporal de ciertos recursos estratégicos.