
Estados Unidos sostuvo conversaciones discretas con Diosdado Cabello, uno de los hombres más poderosos del chavismo, meses antes de la captura del presidente venezolano Nicolás Maduro, ocurrida a inicios de enero de 2026, según revelaron fuentes citadas por la agencia Reuters y varios medios internacionales.
De acuerdo con el reporte, los contactos comenzaron a mediados de 2025, cuando funcionarios de la administración del presidente Donald Trump abrieron canales de comunicación con Cabello, actual ministro del Interior y considerado el “número dos” del oficialismo venezolano.
Las fuentes señalaron que el principal objetivo de Washington era evitar una escalada de violencia tras una eventual caída del mandatario, instando a Cabello a no ordenar acciones represivas por parte de las fuerzas de seguridad o de las milicias armadas leales al chavismo.
El contacto con Cabello resulta especialmente significativo porque él también enfrenta acusaciones de narcotráfico en tribunales estadounidenses, bajo el mismo expediente que involucraba a Maduro. Sin embargo, no fue capturado durante la operación, lo que ha generado interrogantes sobre su rol en el nuevo escenario político venezolano.
Hasta ahora, Cabello ha reiterado públicamente su compromiso de unidad con Delcy Rodríguez, figura que ha recibido elogios por parte de Trump en declaraciones recientes.