La Guardia Costera de Estados Unidos interceptó este jueves en aguas del Caribe al petrolero Veronica, acusado de violar las sanciones y el bloqueo impuesto por Washington sobre el transporte de crudo venezolano, informó la secretaria de Seguridad Nacional, Kristi Noem.
El operativo, realizado en coordinación con los departamentos de Defensa, Estado y Justicia, fue ejecutado por un equipo táctico de la Guardia Costera en cumplimiento del bloqueo marítimo que prohíbe la operación de buques sancionados en la región. La funcionaria publicó un video de la acción en su cuenta de X, donde describió la incautación como “impecable, de conformidad con el derecho internacional”.
Este es el sexto buque decomisado desde que se intensificaron los operativos de bloqueo en el Caribe contra embarcaciones vinculadas al transporte de petróleo venezolano bajo sanciones. Las autoridades estadounidenses han señalado que el Veronica había transitado por aguas venezolanas y operaba en desacato a la “cuarentena” establecida por la administración de Estados Unidos para los barcos sancionados.
La incautación se produce en un momento de fuerte presión diplomática y geopolítica, apenas horas antes del encuentro previsto entre el presidente estadounidense, Donald Trump, y la líder opositora venezolana María Corina Machado en la Casa Blanca. Washington ha señalado que estas acciones forman parte de su estrategia para hacer cumplir las sanciones y ejercer control sobre las exportaciones de petróleo venezolano, parte esencial de la economía de Caracas.
Hasta ahora, operaciones anteriores han incluido la detención de otros cisternas como Olina, M/T Sophia, Centuries y Skipper, incautados en acciones similares desde finales de diciembre pasado. Las autoridades aseguran que ninguna embarcación sancionada puede eludir las medidas restrictivas, y enfrentan consecuencias legales si intentan operar en violación del bloqueo impuesto por Estados Unidos.