
Estados Unidos reafirmó este jueves que el plan para poner fin a la guerra en Ucrania —respaldado por el presidente Donald Trump— es favorable para ambas partes, pese a las inquietudes de que incluya puntos alineados con exigencias previas del Kremlin. La presidencia ucraniana confirmó haber recibido el borrador y expresó disposición a revisar su contenido.
La secretaria de Prensa de la Casa Blanca, Karoline Leavitt, explicó que el enviado especial Steve Witkoff y el secretario de Estado Marco Rubio trabajaron discretamente en el documento durante un mes. Aseguró que el presidente apoya el proyecto y que “debería ser aceptable para ambas partes”.
Sin embargo, una fuente con conocimiento del plan indicó a AFP que el texto supuestamente recoge demandas clave de Moscú, como el reconocimiento de Crimea y otras regiones ocupadas, puntos que Ucrania rechazó en el pasado por considerarlos equivalentes a una capitulación.
La oficina del presidente Volodimir Zelenski espera discutir el contenido directamente con Trump, en medio de un panorama militar delicado tras la reciente reivindicación rusa sobre Kupiansk, que Kiev niega haber perdido. Axios reportó que el plan se elaboró en conversaciones secretas entre Washington y Moscú, algo que alimentó dudas sobre su origen y alcance.