
El Departamento de Justicia de Estados Unidos citó a cinco altos funcionarios del estado de Minnesota, entre ellos el gobernador Tim Walz y el alcalde de Mineápolis, Jacob Frey, por una presunta conspiración para obstaculizar el trabajo de las agencias federales de inmigración, incluido el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE), de acuerdo con reportes difundidos este martes por varios medios estadounidenses.
Además de Walz y Frey, a quienes el presidente Donald Trump acusó de "no saber qué hacer" frente a las protestas contra los operativos migratorios, también fueron citados Kaohly Her, alcaldesa de St. Paul; el fiscal general de Minnesota, Keith Ellison; y Mary Moriarty, fiscal del condado de Hennepin, donde se ubica Mineápolis.
Las citaciones representan un nuevo avance en la investigación del Departamento de Justicia contra los dirigentes estatales y municipales, en medio del conflicto entre la Administración Trump y las autoridades de Minnesota, quienes han rechazado el despliegue de agentes migratorios ordenado por el mandatario sin la aprobación del estado.
Según fuentes citadas por CBS, los documentos fueron entregados en las oficinas de los funcionarios el mismo día en que la fiscal general de EE. UU., Pam Bondi, arribó a Minnesota.
La legislación invocada en el expediente es la misma que fue utilizada para procesar a varios de los implicados en el asalto al Capitolio del 6 de enero de 2021, quienes posteriormente fueron indultados por Trump al inicio de su segundo mandato, que ahora cumple un año.
Este nuevo episodio profundiza el enfrentamiento entre las autoridades locales y la Casa Blanca, en un contexto marcado por protestas en Minnesota contra los agentes migratorios. Durante las manifestaciones, algunos participantes lanzaron fuegos artificiales contra los efectivos federales, que respondieron con granadas aturdidoras y gases químicos.
Las protestas se intensificaron tras la muerte de una ciudadana estadounidense en Mineápolis, quien recibió disparos de un agente del ICE, y luego de que otro efectivo disparara contra un hombre a pocas calles del lugar.
El alcalde de Mineápolis expresó en un comunicado difundido por CBS que "no tiene miedo" y que continuará cumpliendo con su mandato de "mantener la seguridad de la comunidad y defender los valores".
Por su parte, el gobernador Walz afirmó que el estado "no va a dejarse arrastrar a un teatro político".
"Esta investigación del Departamento de Justicia, impulsada por las demandas de rendición de cuentas ante la violencia, el caos y el asesinato de Renee Good, no busca justicia. Es una distracción partidista", agregó.