
Estados Unidos evalúa estrategias para reducir el costo político y militar ante una eventual acción contra Irán, incluyendo la posibilidad de no figurar formalmente como el país que inicia el conflicto, según una fuente de defensa iraní citada por RT en inglés.

Desde Irán, las autoridades consideran que cualquier cambio en la asignación de responsabilidades no alterará su reacción.
Según la fuente, Teherán anticipa responder con acciones “de múltiples capas”, que incluirían medidas disuasorias y ofensivas contra actores directamente involucrados o que respalden una agresión.
“Irán considera que cualquier acción militar del gabinete de Benjamín Netanyahu está coordinada con la voluntad política de Donald Trump”, indicó el funcionario.
Reportes recientes señalan que Estados Unidos ha concentrado en Oriente Medio uno de sus mayores despliegues aéreos desde la guerra de Irak en 2003.

El mandatario también advirtió que podrían ocurrir “cosas malas” si no se logra un acuerdo con Teherán, fijando un plazo máximo de entre 10 y 15 días para avanzar en negociaciones.
El líder supremo iraní, Alí Jameneí, reiteró que el desarrollo nuclear del país constituye un “derecho innegable”, amparado por los lineamientos del Organismo Internacional de Energía Atómica.

La combinación de presión diplomática, movimientos militares y advertencias cruzadas mantiene a la región en un estado de máxima tensión.
Aunque no hay confirmación de un ataque inminente, el cruce de mensajes entre Washington, Tel Aviv y Teherán refleja un escenario volátil, donde cualquier incidente podría escalar rápidamente hacia un conflicto de mayor magnitud.
Fuente: Actualidad.