
EFE.- El embajador de Estados Unidos ante la ONU, Mike Waltz, afirmó este jueves ante el Consejo de Seguridad que «todas las opciones están sobre la mesa» para «detener la masacre» en las protestas antigubernamentales en Irán, en las que han muerto más de 3.000 personas, según cifras de organizaciones.
«El presidente (Donald) Trump es un hombre de acción, no de interminables palabras como las que escuchamos en las Naciones Unidas.
Ha dejado claro que todas las opciones están sobre la mesa para detener la masacre, y nadie debería entenderlo mejor que los líderes del régimen iraní», aseveró Waltz en una sesión del Consejo convocada por Estados Unidos.
El estadounidense aseguró además que, aunque Irán afirma que está dispuesto a dialogar, «sus acciones demuestran lo contrario», y lo acusó de ser un régimen que gobierna mediante la represión, la violencia y la intimidación y que ha «desestabilizado» a Oriente Medio durante décadas.

«Ya es suficiente. Todos tenemos la responsabilidad de apoyar al pueblo iraní y poner fin al abandono y la opresión que sufre el país a manos de su régimen«, expresó.
Por su parte, la secretaria general adjunta de la ONU, Martha Pobee, instó a rechazar posibles ataques militares contra Irán y evitar así una escalada del conflicto.
«Observamos con alarma diversas declaraciones públicas que sugieren posibles ataques militares contra Irán. Esta dimensión externa añade volatilidad a una situación ya de por sí explosiva», aseveró Pobee.

Pobee instó así a «hacer todos los esfuerzos posibles para evitar un mayor deterioro» de la situación y recordó que el secretario general, António Guterres, aboga por resolver «todas las preocupaciones relacionadas con Irán, incluidas las relativas al tema nuclear y las protestas en curso» mediante la diplomacia y el diálogo.
Irán cumple este jueves 19 días de protestas antigubernamentales, impulsadas por el deterioro de la economía y que se han convertido en escenario de una masacre a partir del día 8 de enero, cuando se produjo una represión en todo el país que ha causado un número de muertos aún incierto, pero que organizaciones como IHRNGO sitúan en 3.428, con miles de heridos.