
El secretario de Transporte de Estados Unidos, Sean Duffy, advirtió este martes que el país podría verse obligado a cerrar zonas específicas de su espacio aéreo si continúa el cierre del Gobierno, que ya amenaza con convertirse en el más prolongado en la historia estadounidense.
La crisis presupuestaria ha agudizado la escasez de personal en los aeropuertos, generando retrasos y caos en el tráfico aéreo.
“Habrá retrasos masivos y cancelaciones, y puede que tengamos que cerrar ciertas zonas del espacio aéreo porque simplemente no contamos con los controladores necesarios para gestionarlo”, explicó Duffy en rueda de prensa.
Según datos de la Administración Federal de Aviación (FAA), casi la mitad de las torres de control más importantes del país reportan escasez crítica de personal. Aeropuertos como Newark (Nueva Jersey), LaGuardia (Nueva York), Boston y Ronald Reagan (Washington D.C.) han experimentado demoras y cancelaciones durante las últimas horas.
Aproximadamente 13,000 controladores aéreos continúan trabajando sin recibir sueldos, al igual que el personal de seguridad aeroportuaria, debido a que son considerados trabajadores esenciales.
“Estos estadounidenses tienen facturas que pagar. Algunos se preguntan si seguir trabajando o buscar otro empleo para alimentar a sus familias”, dijo Duffy.
El funcionario responsabilizó a los demócratas del Senado por la falta de acuerdo presupuestario, acusándolos de poner en riesgo el funcionamiento del sistema aéreo nacional.
La portavoz de la Casa Blanca, Karoline Leavitt, calificó la situación de “ridícula” e instó al Congreso a reabrir el Gobierno de inmediato.
“Queremos restablecer la normalidad antes de la temporada alta de viajes del Día de Acción de Gracias”, señaló.
Mientras tanto, las negociaciones en el Senado siguen estancadas. Una nueva propuesta republicana para financiar temporalmente el Gobierno fracasó nuevamente este martes, ante el rechazo demócrata que exige mantener los subsidios del programa Obamacare como condición para aprobar cualquier acuerdo.