
El abogado y doctorando en Derecho, Eduardo Núñez, advirtió que una implementación apresurada de las candidaturas independientes en la República Dominicana podría generar desequilibrios en el sistema político y resultar incluso inconstitucional si no se establecen reglas claras y equitativas frente a los partidos políticos.
Durante una intervención en el programa El Sol de la Mañana, Núñez explicó que la Constitución dominicana no prohíbe las candidaturas independientes, pero tampoco establece que los partidos políticos tengan el monopolio de las postulaciones.
"Esta sociedad no está preparada para candidaturas independientes", afirmó el jurista, quien, sin embrago, recordó que el Tribunal Constitucional ya determinó que estas candidaturas son compatibles con el ordenamiento jurídico, aunque deben ser reguladas con criterios distintos a los de los partidos.
No obstante, el jurista alertó que si se vuelve demasiado sencillo aspirar a la Presidencia de la República mediante una candidatura independiente, se produciría una desigualdad frente a quienes deben competir dentro de las estructuras partidarias.
“Si se hace extremadamente fácil acceder a la Presidencia por una candidatura independiente, entonces se crea una desigualdad con el sistema de partidos, y eso sí sería inconstitucional”, afirmó Eduardo Núñez.
Núñez planteó que la inclusión de esta figura debe analizarse con cautela y no aplicarse de forma inmediata para las próximas elecciones. A su juicio, el país debería tomarse el tiempo necesario para diseñar mecanismos de control, financiamiento, representación territorial y sustitución de candidaturas, tal como ocurre con los partidos políticos.
“Por eso yo digo, señores, no lo hagamos tan rápido. Dejémoslo para el 2032. Cubramos todas las contingencias que ya cubren los partidos”, expresó Eduardo Núñez.
- Eduardo Núñez advirtió que facilitar demasiado las candidaturas independientes podría crear desigualdad frente a los partidos.
El jurista sugirió posponer su aplicación hasta 2032 para diseñar reglas claras y equilibradas.
También alertó que una mala regulación podría fomentar el transfuguismo y distorsionar el sistema electoral.
El jurista también advirtió que una regulación deficiente podría abrir la puerta a fenómenos como el transfuguismo político, donde aspirantes que pierdan procesos internos en sus partidos intenten presentarse inmediatamente como candidatos independientes para afectar a sus propias organizaciones.
Asimismo, coincidió con un planteamiento del coordinador del programa, Julio Martínez Pozo, quien señaló que las candidaturas presidenciales requieren grandes recursos económicos, lo que podría favorecer a actores con poder financiero o estructuras irregulares si no existen controles estrictos.
Núñez sostuvo que la experiencia democrática dominicana ha logrado fortalecer el sistema electoral y de partidos durante décadas, por lo que cualquier cambio debe hacerse con prudencia para evitar fragmentación del voto, desorden institucional o ventajas indebidas en la competencia política.