Economista advierte conflicto en Medio Oriente podrían generar desaceleración de la actividad económica

El economista Raúl Ovalle Marte, director de la Escuela de Economía de la Pontificia Universidad Católica Madre y Maestra (PUCMM), advirtió que el conflicto en Medio Oriente, particularmente en torno a Irán, tendrá efectos directos y múltiples sobre la economía mundial y la República Dominicana, provocando una desaceleración de la actividad económica y presiones adicionales sobre variables clave.

Durante una entrevista en el programa El Sol de la Mañana, Ovalle explicó que el impacto del conflicto comienza por su localización geográfica: el Golfo Pérsico, una región que describió como “el cuarto de máquinas de la economía mundial”. Allí convergen grandes productores de petróleo y gas como Irán, Arabia Saudita, Kuwait, Qatar y los Emiratos Árabes Unidos, que en conjunto generan cerca de un tercio del petróleo global y una quinta parte del gas.

El economista subrayó que esta zona estratégica se conecta con el comercio internacional a través del Estrecho de Ormuz, por donde transitan aproximadamente 20 millones de barriles diarios.

“Estamos hablando de un shock cercano al 20% de la oferta petrolera mundial”, indicó, citando valoraciones del presidente de la Agencia Internacional de Energía, quien ha calificado la situación como uno de los mayores choques de oferta de la historia.

Este escenario ya ha provocado un aumento de alrededor de 30 dólares en el precio del petróleo, con posibilidades de seguir subiendo si el conflicto se prolonga. Para República Dominicana, país importador neto de hidrocarburos, el impacto es inmediato: por cada incremento de 10 dólares en la canasta energética, la factura petrolera nacional aumenta en unos 800 millones de dólares.

Ovalle explicó que este encarecimiento presiona el tipo de cambio y coloca al Banco Central ante decisiones complejas: intervenir para defender la moneda mediante aumentos en las tasas de interés o permitir mayor volatilidad cambiaria. Históricamente, dijo, la autoridad monetaria ha optado por la primera opción, lo que sugiere que podrían venir incrementos en las tasas si la crisis persiste.

Además, el alza en los combustibles impacta los costos de producción en múltiples sectores, lo que inevitablemente se traduce en una desaceleración económica.

Nivel fiscal se complica

Aseguró que, a nivel fiscal, el panorama también se complica debido al aumento potencial del subsidio eléctrico —ya cercano a los 2,000 millones de dólares anuales— y a la necesidad de ajustar políticas de subsidio a los combustibles.

El economista también alertó sobre efectos indirectos, como el encarecimiento de los fertilizantes, dado que la región en conflicto es un importante productor de insumos como la urea. Esto podría traducirse en mayores precios de los alimentos, afectando especialmente a los hogares más vulnerables.

Consecuencias poliédricas

“Este tipo de shocks tiene consecuencias poliédricas, múltiples”, afirmó Ovalle, al insistir en la necesidad de identificar claramente los riesgos para implementar políticas que mitiguen su impacto.

Finalmente, enfatizó que el país no puede evitar los efectos del conflicto, pero sí puede prepararse para enfrentarlos. En ese sentido, recomendó enfocar los esfuerzos en proteger a los sectores más vulnerables y manejar adecuadamente las expectativas de la población, el sector privado y las autoridades frente a un escenario internacional cada vez más incierto.