
La Asociación de Jugadores de las Grandes Ligas presentó una propuesta para ampliar la elegibilidad del Draft amateur, mantener el formato de 20 rondas y trasladar nuevamente el evento al mes de junio, en medio de las negociaciones para renovar el convenio colectivo del béisbol estadounidense.
El planteamiento permitiría que los estudiantes universitarios de segundo año puedan ser seleccionados, junto con los jugadores que terminan su tercer año, los graduados de secundaria y los atletas procedentes de universidades comunitarias, conocidos como junior colleges.
La iniciativa contrasta con la propuesta presentada anteriormente por Major League Baseball, que busca eliminar la elegibilidad de los jugadores recién graduados de secundaria y de los junior colleges, además de reducir el Draft de 20 a 12 rondas a partir de 2027.
Las diferencias se producen mientras el actual convenio colectivo se acerca a su vencimiento, programado para el 1 de diciembre de 2026. El distanciamiento entre la liga y el sindicato ha aumentado la posibilidad de un cierre patronal que podría paralizar fichajes y traspasos durante la temporada muerta.
El sindicato considera que mantener un Draft de 20 rondas resulta necesario para preservar el acceso de más jóvenes al béisbol profesional y proteger la cantidad de talentos disponibles para las organizaciones de Grandes Ligas y sus sistemas de ligas menores.
La propuesta también busca trasladar el evento al mes de junio, como ocurrió hasta 2020, con el argumento de que una selección más temprana permitiría a los nuevos jugadores disponer de una temporada profesional más extensa después de firmar sus contratos.
Los jugadores solicitaron que los valores asignados a cada selección continúen aumentando durante 2027 en la misma proporción que los ingresos de la industria y que no puedan ser reducidos durante el resto del próximo convenio laboral.
El sindicato pretende preservar además el derecho de los jóvenes a negociar sus bonificaciones, en lugar de establecer valores completamente fijos para cada selección. También propone aumentar los incentivos económicos y eliminar determinados descuentos aplicados a los beneficios de educación continua.
Otro punto contempla aumentar de 5 % a 15 % el margen por el cual un equipo podría superar su fondo de bonificaciones sin perder una selección en el Draft del año siguiente, aunque tendría que pagar las penalizaciones económicas correspondientes.
Para los jugadores seleccionados después de la décima ronda, la exención del fondo de bonificaciones aumentaría desde los actuales US$150,000 hasta una cantidad equivalente a US$1,000 por encima del valor de la última selección de la décima ronda. Ese valor fue de US$191,900 en el Draft de 2026.
El sindicato propone que los equipos beneficiarios del sistema de reparto de ingresos y que no pertenezcan a mercados grandes puedan aumentar en US$2 millones su fondo de bonificaciones durante uno de los Draft comprendidos entre 2027 y 2031.
Esas organizaciones también podrían ofrecer contratos de Grandes Ligas a dos jugadores elegidos antes de la tercera ronda, en lugar de colocarlos inicialmente bajo acuerdos de ligas menores. Los clubes de bajos ingresos que clasifiquen a la postemporada recibirían otro millón de dólares para el Draft siguiente.
La MLBPA aceptaría que determinadas selecciones del Draft puedan ser intercambiadas, aunque propone limitar esa posibilidad a las primeras diez rondas. Los movimientos podrían realizarse durante un período iniciado a principios de noviembre y durante el mes anterior al Draft.
Cada organización tendría que conservar al menos una selección de primera ronda dentro de un período de dos años y ningún equipo podría adquirir más de tres turnos adicionales durante las primeras tres rondas. Los jugadores recién seleccionados tampoco podrían ser traspasados inmediatamente después de firmar.
La MLB sostiene que las propuestas del sindicato sobre el Draft y el reparto de ingresos no solucionan las diferencias de nómina entre las organizaciones. Los propietarios también plantearon un tope salarial, iniciativa que enfrenta un rechazo frontal de los jugadores.
La liga propuso un tope de US$245.3 millones y un piso salarial de US$171.2 millones por equipo, mientras el sindicato argumenta que ese sistema reduciría la compensación total y limitaría la capacidad de negociación de los peloteros.
El eventual fracaso de las negociaciones podría afectar el inicio de los entrenamientos de primavera, previsto para el 9 de febrero de 2027, y la jornada inaugural de la temporada, programada para el 24 de marzo. Sin embargo, las partes todavía disponen de varios meses para alcanzar un nuevo acuerdo.