Domínguez Brito asegura la fusión del Mescyt implicaría una reducción del 4 % y golpearía la educación preuniversitaria

El precandidato presidencial del Partido de la Liberación Dominicana (PLD), Francisco Domínguez Brito, aseguró durante una entrevista en El Matutino de La 91 que la fusión del Ministerio de Educación (Minerd) y el Ministerio de Educación Superior, Ciencia y Tecnología (Mescyt) coloca al país en un debate equivocado, al considerar que el tema central no debería ser la estructura ministerial ni la reducción del 4 % asignado a la educación, sino la urgencia de reformar la calidad del sistema educativo dominicano.

“Nosotros comenzamos a tomar medidas improvisadas que todavía haría más difícil el despegue de lo que es la calidad de la enseñanza; establecer una fusión en este momento de Educación Superior y Educación, además de ser improvisada, es un contrasentido, además de procurar probablemente reducir el 4 por ciento del producto interno bruto que está dedicado a la educación preuniversitaria es realmente dificultar a ambos ministerios”, explicó.

Cuestiona que el debate se centre en la estructura y no en la calidad educativa

El dirigente opositor expresó que la eventual fusión permitiría al Gobierno flexibilizar y disminuir el 4 % destinado a la educación preuniversitaria, conquista social aprobada en el primer mandato del expresidente Danilo Medina.

“No han bajado los gastos, entonces también fue incoherente, pero plantear ese relato como motivo para la supuesta reforma fiscal y para reducir el 4 por ciento, golpeando seriamente lo que debe ser una estrategia fundamental para el desarrollo de la República Dominicana, a mí me parece un contrasentido; yo creo que hoy lo que deberíamos es estar sentándonos a discutir un nuevo pacto educativo”.

Golpe a un sistema debilitado

A su juicio, la medida no solo desvía la conversación hacia aspectos administrativos, sino que también “golpea un sistema que ya está débil” y que requiere mayor inversión.

“La discusión no debe ser la fusión. La discusión debe ser un nuevo pacto educativo”, sostuvo Domínguez Brito, al señalar que el país ocupa posiciones rezagadas en evaluaciones internacionales como las pruebas PISA y enfrenta déficits estructurales en lectoescritura, ciencias básicas y formación docente.

Domínguez Brito rechazó la premisa de que la baja calidad educativa justificaría la reducción del presupuesto.

“La calidad de la educación no se mejora reduciendo el 4 %. Si es necesario invertir más, habrá que hacerlo”, afirmó.

Agregó que otros países, mencionando casos asiáticos y europeos, hicieron de la educación un eje para el desarrollo económico, apostando por competencias técnicas, bilingüismo, inteligencia artificial y carreras STEM.

Carreras sin futuro y engaño académico

Otro aspecto abordado fue la falta de alineación entre las carreras universitarias ofertadas y las necesidades del mercado laboral. Domínguez Brito denunció que actualmente se gradúan profesionales para sectores donde no existe demanda real, lo que calificó como “un engaño a las familias y a los jóvenes”, al tiempo que señaló el estancamiento de áreas estratégicas como ingeniería, ciencias aplicadas y tecnología.