
Santo Domingo, RD.— Este domingo 29 de marzo, la Iglesia Católica celebra el Domingo de Ramos, marcando el inicio de la Semana Santa y el cierre de la Cuaresma. Esta conmemoración recuerda la entrada triunfal de Jesús a Jerusalén, antes de su pasión, muerte y resurrección.
En el año 325 después de Cristo, se celebró una asamblea nombrada “Concilio de Nicea”, donde se fijó la fecha de celebración de la Pascua para todo el ámbito católico occidental, permitiendo que cada país desarrollara sus propias tradiciones basadas en el relato evangélico.
Origen bíblico y significado de la celebración
Aunque el uso de las palmas en la narración fue espontáneo, en cada comunidad el sacerdote realiza la bendición de los ramos, que son preparados para decorar las iglesias y posteriormente quemados para el Miércoles de Ceniza.
En muchas iglesias, el Domingo de Ramos se asocia a la bendición y procesión de palmas, donde los fieles también llevan sus propias ramas para ser bendecidas antes de la misa.
El lugar de la bendición suele ser fuera del templo, ya que posteriormente se realiza una procesión.
Para la bendición de los ramos, el sacerdote proclama: “Después de haber preparado nuestros corazones desde el comienzo de la Cuaresma, por medio de la penitencia, la oración y las obras de caridad, hoy nos congregamos para iniciar con toda la Iglesia la celebración del misterio pascual de nuestro Señor…”.
Tras la bendición, los feligreses participan en una procesión que culmina con la santa misa, donde se lee el evangelio de la pasión y muerte de Jesús.