DNCD intercepta presunta cocaína oculta en motores de arranque rumbo a EE.UU.

Agentes de la Dirección Nacional de Control de Drogas (DNCD), junto a representantes del Ministerio Público, interceptaron este sábado dos piezas de vehículos que contenían presunta cocaína, destinada a ser enviada a Estados Unidos a través del Aeropuerto Internacional de Las Américas (AILA-JFPG).

La acción se enmarca en los esfuerzos de interdicción ampliada para combatir el narcotráfico internacional.

Operativo y hallazgo de la droga

Los equipos operativos, apoyados por unidades caninas, acudieron a una empresa de envíos internacionales en el Distrito Nacional, donde detectaron una caja sospechosa. Al inspeccionarla, encontraron dos motores de arranque que contenían la sustancia ilícita, envuelta en fundas negras y con un peso superior a 100 gramos.

De acuerdo con el comunicado de la DNCD, siguiendo instrucciones del fiscal, se realizó una prueba de campo que resultó positiva para clorhidrato de cocaína.

La caja había sido enviada por una mujer residente en Las Praderas, Distrito Nacional, y estaba destinada a un receptor en Miramar, Florida, según el manifiesto de la compañía de envíos.

Investigación y medidas de prevención

Las autoridades anunciaron que continuarán ampliando las investigaciones para esclarecer todos los detalles del frustrado envío y prevenir nuevas modalidades de tráfico.

La DNCD y el Ministerio Público aseguraron que intensificarán los operativos de interdicción para evitar que sustancias ilícitas sean enviadas al extranjero mediante métodos de camuflaje cada vez más sofisticados.

Este operativo refuerza el compromiso de las autoridades dominicanas de garantizar la seguridad en el país y mantener un control riguroso sobre los envíos internacionales que puedan involucrar drogas ilegales.

El narcotráfico internacional ha sido una preocupación constante para la República Dominicana, debido a su ubicación estratégica como puerta de entrada y salida hacia mercados de Norteamérica, Europa y el Caribe. La isla comparte rutas marítimas y aéreas utilizadas por grupos criminales para transportar drogas, principalmente cocaína, hacia Estados Unidos y otros destinos.

En los últimos años, la DNCD y el Ministerio Público han reforzado las operaciones de interdicción en aeropuertos, puertos y empresas de envíos, enfocándose en detectar métodos de camuflaje cada vez más creativos, como ocultar drogas en piezas de vehículos, alimentos, electrodomésticos o paquetes comerciales.