
Ganar masa muscular no depende únicamente del esfuerzo en el gimnasio. La alimentación cumple un rol decisivo en el crecimiento y la recuperación del músculo, ya que sin los nutrientes adecuados el cuerpo no logra reparar las fibras ni generar nuevo tejido tras el entrenamiento.
Por eso, elegir bien qué comer puede marcar la diferencia tanto en los resultados físicos como en la salud a largo plazo.
Especialistas en nutrición deportiva coinciden en que una dieta equilibrada, rica en proteínas de alta calidad y bien distribuida en macronutrientes, es clave para favorecer el desarrollo muscular de forma eficaz y segura.
Organismos como la Academia de Nutrición y Dietética de Estados Unidos destacan que la combinación correcta de proteínas, carbohidratos y grasas saludables potencia los efectos del entrenamiento y acelera la recuperación.
La selección de alimentos adecuados permite optimizar la síntesis de proteínas, mantener la energía durante el ejercicio y mejorar la recuperación posterior. Entre los más recomendados por expertos y asociaciones de nutrición se encuentran:

Integrar estos alimentos en la dieta diaria es sencillo y adaptable a distintos estilos de vida. Los huevos pueden formar parte del desayuno, el pollo o el pescado de las comidas principales, mientras que el yogur griego funciona como colación práctica.
Al combinar fuentes variadas de proteína con carbohidratos complejos y grasas saludables, se optimiza el proceso de aumento muscular y se promueve una mejora sostenible de la composición corporal.
Fuente? Infobae