Cada 24 de febrero se celebra el Día Mundial del Bartender, una fecha dedicada a reconocer la creatividad, destreza y profesionalismo de quienes convierten la coctelería en un verdadero arte.
La conmemoración coincide con la festividad de San Amando, considerado patrono de los taberneros, vinicultores y trabajadores vinculados a las bebidas. Con el paso de los años, la fecha se ha transformado en una oportunidad para destacar la evolución del oficio y su impacto en la industria gastronómica y turística.

Más que servir tragos, el bartender moderno domina técnicas de mixología, conoce sobre destilados, licores y tendencias internacionales, y entiende la experiencia del cliente como parte esencial de su trabajo. Desde los clásicos como el mojito y el martini, hasta creaciones de autor con ingredientes locales, su labor combina precisión, creatividad y hospitalidad.
En destinos turísticos como República Dominicana, los bartenders juegan un rol clave en la oferta hotelera y de entretenimiento, siendo muchas veces el primer contacto del visitante con la cultura y el sabor caribeño.

Además, el auge de la mixología ha impulsado competencias nacionales e internacionales, certificaciones profesionales y una mayor valoración del oficio, que hoy es considerado una carrera formal dentro del sector de alimentos y bebidas.
En su día, la celebración no solo reconoce la habilidad para mezclar bebidas, sino también la capacidad de escuchar, interactuar y crear momentos memorables detrás de la barra.