
El 23 de septiembre del año 1913, en Argentina, se promulgó la primera ley en el mundo contra la prostitución infantil, con la denominada «Ley Palacios», porque la redactó e impulsó el diputado socialista Alfredo Palacios.
La Trata de personas consiste en la compra, venta y explotación de niños y adultos, para diversos destinos como el tráfico de órganos, trabajos forzados, siendo la explotación sexual el destino más frecuente para niñas y mujeres.
Se estima que en el mundo 1,8 millones de personas son víctimas de delitos de trata de personas para explotación sexual, una lacra que solo es equiparable al tráfico de drogas y de armas.
Los traficantes de personas se aprovechan de situaciones de pobreza, falta de educación, desastres naturales, guerras y otras circunstancias, para sustraer a los niños, niñas o adultos y venderlos a las mafias.
Las crisis migratorias aprovechadas por las redes delictivas para actuar contra los más vulnerables. Los traficantes abusan cada vez más de los sistemas de asilo.
Por ejemplo, se ha observado un aumento de casos de desapariciones de niñas y mujeres nigerianas que parten desde Libia buscando una vida mejor, y que han podido destinarlas a explotación sexual.