
La Dirección General de Contrataciones Públicas (DGCP) aclaró este martes que los procesos de contratación de servicios de nutrición parenteral y diálisis realizados por el Servicio Nacional de Salud (SNS) se ejecutaron conforme a la modalidad de exclusividad prevista en la Ley 340-06 y su reglamento de aplicación, y no constituyen actuaciones arbitrarias o irregulares.
La institución reaccionó al reportaje titulado “El otro Senasa: nutrición y diálisis, RD$13 mil millones bajo contratos de excepción en el SNS”, publicado por el periódico Panorama, el cual —según la DGCP— contiene interpretaciones que distorsionan la naturaleza jurídica de estos procedimientos y pueden generar percepciones erróneas sobre su legalidad.
El órgano rector explicó que los procesos señalados no responden a decisiones discrecionales, sino a la aplicación de la figura de exclusividad contemplada en la Ley Núm. 340-06 sobre Compras y Contrataciones y en el artículo 3 de su Reglamento de Aplicación Núm. 543-12.
De acuerdo con el numeral 5 del artículo 3 del reglamento, los bienes o servicios con exclusividad son aquellos que solo pueden ser suplidos por un número limitado de oferentes, debido a las condiciones del mercado. En estos casos, el Estado debe adaptar el procedimiento de contratación a esa realidad.
La DGCP sostuvo que presentar esta modalidad como un mecanismo para evadir licitaciones abiertas es técnicamente incorrecto.

El director general de la DGCP, Carlos Pimentel, explicó que la exclusividad no se limita a escenarios donde exista un único proveedor, sino cuando el servicio solo puede ser ofrecido por un grupo reducido de empresas con capacidad técnica instalada.
Precisó que los servicios de nutrición clínica y diálisis corresponden a sectores de alta complejidad médica, con exigencias técnicas, logísticas y regulatorias elevadas, lo que limita estructuralmente la cantidad de oferentes.
Según datos verificados por la DGCP, en estos procesos la participación ha oscilado entre uno y cuatro oferentes, incluso cuando se han utilizado otras modalidades de contratación.
“Pretender que estos procesos se desarrollen bajo esquemas de licitación abierta masiva desconoce la estructura real de un mercado altamente especializado”, indicó Pimentel.
La DGCP también aclaró que los procedimientos del SNS no fueron cerrados, sino que incluyeron mecanismos de publicidad y llamados a manifestación de interés, permitiendo a potenciales oferentes expresar su intención de participar.
Además, se estableció que la no presentación de dicha manifestación no implicaba descalificación, lo que —según el órgano rector— confirma que se trató de un instrumento informativo y no restrictivo.
En el comunicado, la DGCP informó que conoció y decidió diversos recursos administrativos relacionados con estos procesos, tras realizar un análisis técnico y jurídico integral.
Como resultado, los reclamos fueron rechazados, al determinarse que:
Si bien la DGCP reconoció el valor del escrutinio público y el rol de los medios de comunicación, enfatizó que los debates deben desarrollarse con precisión técnica y jurídica.
La entidad reiteró que los procesos de contratación de servicios de nutrición y diálisis no constituyen un uso indebido de mecanismos excepcionales, sino la aplicación legítima y necesaria de la figura de exclusividad en un contexto donde la oferta de proveedores es limitada.
Finalmente, la DGCP reafirmó su compromiso con la transparencia, la legalidad y la eficiencia en la gestión pública, subrayando que el rigor en la información es tan importante como el rigor en la administración del Estado.