
Alberto Pierre, un migrante haitiano detenido en Puerto Rico la noche del 24 de diciembre mientras acompañaba a su esposa, embarazada de ocho meses, fue trasladado recientemente al centro de detención migratoria conocido como Alligator Alcatraz, en el estado de Florida.
Así lo confirmó este jueves a EFE Leonard Prophil, líder comunitario y portavoz de la comunidad haitiana en la isla, quien calificó la situación como “muy triste”, al señalar que Pierre presenta problemas de salud y dejó sola a su pareja en la etapa final de su embarazo. Prophil indicó que el migrante llegó a Puerto Rico huyendo de la violencia de las bandas en Haití y que se realizan gestiones para lograr su retorno a la isla.
Pierre residía en Puerto Rico desde 2022. Es padre de un niño de un año con ciudadanía estadounidense y mantiene una relación consensual con una mujer dominicana, residente permanente legal, quien espera su segundo hijo.
El líder comunitario aseguró que la mayoría de los migrantes haitianos llegan a Puerto Rico con la intención de trabajar y mejorar sus condiciones de vida, y advirtió que una deportación a Haití equivale a exponerlos a un grave riesgo. Según Prophil, alrededor de 700 haitianos han sido detenidos en la isla desde el inicio de la política migratoria del presidente estadounidense, Donald Trump.
De acuerdo con la información disponible, Pierre no representa peligro para la comunidad ni riesgo de fuga, carece de antecedentes penales y fue arrestado cerca de la clínica Health Pro-Med, en la avenida Borinquen, pese a haber solicitado el Estatus de Protección Temporal (TPS) y autorización de empleo.
La Unión Americana de Libertades Civiles (ACLU) en Puerto Rico reclamó la semana pasada su liberación y denunció condiciones de detención consideradas infrahumanas en centros migratorios, incluyendo deficiencias sanitarias y falta de servicios básicos. La organización también presentó una petición de habeas corpus de emergencia ante el Tribunal de Distrito de Estados Unidos para el Distrito de Puerto Rico.
La mayoría de los migrantes haitianos y dominicanos que llegan a Puerto Rico lo hacen por vía marítima desde la isla de La Española, en embarcaciones precarias conocidas como “yolas”, arriesgando sus vidas en busca de mejores oportunidades.