La Guardia Civil ha desarticulado una red delictiva implicada en un fraude de hidrocarburos valorado en 182 millones de euros, llevado a cabo en España entre 2022 y 2024.
La operación ha puesto de manifiesto que los principales responsables del engaño son el comisionista Víctor de Aldama y el empresario Claudio Rivas, quienes encabezaron la trama con conexiones internacionales que incluyen la República Dominicana, entre otros países.
Este fraude, relacionado con la evasión del IVA en la comercialización de combustibles, ha sido uno de los más significativos registrados en el sector.
La investigación de la Unidad Central Operativa (UCO) de la Guardia Civil ha revelado cómo la red delictiva funcionaba utilizando una serie de empresas interpuestas y testaferros para eludir el pago del IVA en las ventas de hidrocarburos.
Las transacciones, realizadas principalmente a estaciones de servicio y comercializadoras, se llevaban a cabo a precios de mercado, evadiendo impuestos y causando un desfalco fiscal multimillonario.
Vínculos con República Dominicana
El fraude de hidrocarburos no solo afecta a España, sino que también involucra a diversas jurisdicciones internacionales, incluidas la República Dominicana, Portugal, Colombia, China, Macao, Emiratos Árabes y Suiza.
Las investigaciones apuntan a que parte de los fondos ilícitos obtenidos por la red criminal fueron transferidos a cuentas bancarias en estos países, eludiendo el control de las autoridades fiscales españolas.
Los investigadores han descubierto que la operadora Villafuel, vinculada a los principales responsables del fraude, utilizaba empresas instrumentales para simular la compra y venta de carburantes dentro del régimen fiscal.
Estas empresas, bajo control de los líderes de la red, no pagaban el IVA, lo que les permitía vender el combustible a precios mucho más bajos que el precio de mercado. De esta manera, la red evitaba pagar impuestos y obtenía grandes beneficios ilícitos.
Simbiosis entre los líderes de la red
La Guardia Civil ha subrayado que la “simbiosis” entre Víctor de Aldama y Claudio Rivas fue clave para el funcionamiento del fraude.
Según las autoridades, ambos líderes poseían un profundo conocimiento del sector de los hidrocarburos, lo que les permitió crear un entramado empresarial que operaba con eficacia y enmascaraba las actividades delictivas a gran escala.
Aldama, conocido por su habilidad para estructurar complejos entramados societarios, y Rivas, con una red de contactos que incluía a figuras clave en el sector, fueron fundamentales para la ejecución del fraude.
El Caso Koldo
El caso también ha revelado un vínculo previo entre Aldama y Rivas con la obtención de la licencia de operador de Villafuel. En 2021, Aldama facilitó reuniones clave para que Rivas consiguiera esta licencia, la cual le fue denegada en su primer intento.
Sin embargo, en 2022, Rivas obtuvo la licencia, aunque el proceso fue posteriormente considerado fraudulento, al haber utilizado documentos falsificados para demostrar los fondos requeridos. Este tipo de maniobras subraya la capacidad de la red para infiltrarse en el sistema y operar sin ser detectados.