x
Síguenos
Denuncias aquí (809) 762-5555

Desesperación por agresión sexual lleva a tortugas a lanzarse por acantilados

El análisis revela un preocupante desequilibrio de sexos, con hasta 19 machos por hembra. Las agresiones resultan en graves lesiones y disminución de población femenina, causando un "vórtice de extinción" que podría aniquilarlas para 2083.

RCC Noticias
RCC Noticias
20 febrero, 2026 - 5:15 PM
4 minutos de lectura
tortugas
Tortugas
Escuchar el artículo
Detener el artículo

Un nuevo estudio sugiere que la agresión sexual de los machos podría ser la razón por la que las tortugas de Hermann (Testudo hermanni) hembra se arrojan por los acantilados en la isla de Golem Grad, en el Gran Lago Prespa, en Macedonia del Norte, en un fenómeno que los científicos describen como “suicidio demográfico”.

La investigación, publicada en la revista científica Ecology Letters, documenta un caso de desequilibrio extremo de sexos en esta isla deshabitada. En algunas zonas hay hasta 19 machos por cada hembra, dentro de una población total que ronda los 1.000 ejemplares.

Intentos de apareamiento marcados por la violencia

Según informes de The New York Times, el número de hembras sigue disminuyendo debido al acoso constante de los machos. Investigadores observaron que algunas, exhaustas tras ser perseguidas por múltiples pretendientes, suben a lo alto de los acantilados y se arrojan al vacío como vía de escape, muriendo a consecuencia de la caída.

Tras constatar que un número inusualmente alto de hembras moría joven, el ecólogo Dragan Arsovski, de la Sociedad Ecológica de Macedonia, examinó el comportamiento reproductivo de la especie y comprobó que varios machos persiguen simultáneamente a una sola hembra. Los intentos de apareamiento incluyen embestidas, mordidas hasta hacer sangrar y pinchazos con la punta afilada de la cola.

  • Hasta tres cuartas partes de las hembras presentan lesiones en la zona genital.

Un “vórtice de extinción” con desenlace sombrío

Experimentos adicionales

Reforzaron las observaciones: al colocar hembras de la isla frente a acantilados simulados, se lanzaron voluntariamente, mientras que hembras continentales no lo hicieron. Además, las acosadas se reproducen menos y presentan menores tasas de supervivencia anual.

  • Según recoge The Times, la ecóloga Jeanine Refsnider afirmó que esta agresión “parece estar provocando un vórtice de extinción”. Las proyecciones indican que la última gran hembra de Golem Grad podría morir en 2083.

Más Vistas