Las autoridades de Hong Kong investigan las causas de un grave accidente registrado la madrugada de este lunes en el Aeropuerto Internacional de la ciudad, cuando un avión de carga Boeing 747-481 procedente de Dubái perdió el control durante el aterrizaje y terminó parcialmente en el mar, tras impactar un vehículo de asistencia. Dos operarios murieron a consecuencia del siniestro.
De acuerdo con la Autoridad de Investigación de Accidentes Aéreos (AAIA), el vuelo EK9788 de Emirates SkyCargo, operado por la compañía turca Air ACT Cargo, aterrizó sin reportar emergencias previas. No obstante, pocos segundos después de tocar tierra en la pista norte (07L/25R), la aeronave se desvió bruscamente, rompió el vallado perimetral e impactó contra un vehículo de patrulla antes de caer en el mar.

Los dos trabajadores que se encontraban en el vehículo fueron rescatados por equipos de emergencia, aunque uno falleció en el lugar y el segundo murió horas más tarde en el Hospital North Lantau.
El director de operaciones, Steven Yiu, señaló que el vehículo accidentado “se encontraba dentro del área de patrullaje autorizada” y que tanto las condiciones meteorológicas como las de la pista eran “óptimas” al momento del aterrizaje. Además, indicó que las víctimas contaban con más de diez años de experiencia en labores aeroportuarias.
Datos del portal especializado Flightradar24 muestran que el avión se desplazaba a unos 167 km/h cuando abandonó la pista y redujo la velocidad a 91 km/h justo antes de impactar contra el agua, lo que ocasionó el colapso del morro y graves daños estructurales.
La AAIA abrió una investigación para determinar si el accidente fue producto de un fallo técnico, error humano o condición operacional inesperada. Paralelamente, la policía mantiene abierta la posibilidad de una pesquisa penal.
El Departamento de Aviación Civil y la Secretaría de Transporte y Logística expresaron sus condolencias a las familias de las víctimas y reafirmaron que “la seguridad aérea continúa siendo una prioridad para el gobierno”.
El accidente recuerda el histórico episodio del vuelo CA605 de China Airlines, ocurrido en 1993 en el antiguo aeropuerto de Kai Tak, cuando un Boeing 747-400 se salió de la pista y terminó parcialmente sumergido en la bahía de Victoria, sin causar muertes pero dejando una huella profunda en la seguridad aeronáutica del territorio.