
Tras disputar cerca del diez por ciento del calendario, los Mets registran balance de 7-9 y acumulan cinco derrotas seguidas.
Como aspecto positivo, la recuperación de Juan Soto avanza de forma favorable. El jardinero, quien bateaba para .355 (11 hits en 31 turnos) con OPS de .928, un jonrón y cinco impulsadas en ocho partidos antes de lesionarse el viernes 3, ha mostrado mejoría en su pantorrilla derecha.
Según reportes de medios como New York Post y Sports New York, Soto ya realiza actividades ligeras de béisbol, incluyendo lanzamientos y sesiones de catch, como ocurrió el domingo previo al juego ante los Atléticos. Su proceso continuará con ejercicios bajo techo y, si no hay contratiempos, el equipo proyecta su regreso durante la serie en casa frente a los Twins el martes 21.
En su ausencia, los Mets ascendieron a Ronny Mauricio y sumaron al veterano Tommy Pham, aunque los resultados han sido limitados. Más allá de un hit decisivo de Mauricio —quien fue enviado nuevamente a Triple A—, no se han producido cambios relevantes en la ofensiva.
Jugadores como Tyrone Taylor, Jared Young y Brett Baty han asumido turnos con Soto fuera, pero entre los tres registran un OPS de .676, más de 200 puntos por debajo del dominicano. Con Soto en la alineación en 2026, el equipo promediaba 4.13 carreras por juego; sin él, la cifra desciende a 3.3.
El equipo arrastra además antecedentes recientes de inconsistencia. En 2025, tras un inicio de 45-24 hasta el 12 de junio, los Mets cerraron con récord de 38-55 en sus últimos 93 encuentros y quedaron fuera de la postemporada, un escenario que vuelve a generar preocupación con el actual arranque por debajo de .500.
En busca de una reestructuración, la organización —con la nómina más alta de las Grandes Ligas— dejó salir a piezas como Pete Alonso, Brandon Nimmo y Jeff McNeil, y apostó por incorporaciones como Bo Bichette, Jorge Polanco, Ha-Seong Kim y el relevista Tanner Scott, movimientos que hasta ahora no han generado el impacto esperado.