Especialistas advierten que existen diversas formas de pérdida capilar, cada una con factores desencadenantes y terapias específicas. Según The Washington Post, acudir a un dermatólogo es fundamental para elegir la estrategia más adecuada de manejo y prevención.
La caída del cabello es una inquietud común que lleva a millones de personas a buscar ayuda médica. De acuerdo con expertos consultados por el medio estadounidense, existen tres grandes tipos de pérdida capilar, con causas y tratamientos distintos.
Aunque la genética juega un papel determinante, los avances científicos han ampliado las opciones terapéuticas, ofreciendo nuevas alternativas para quienes buscan detener o revertir el proceso.



El tratamiento depende del tipo de alopecia y de factores personales como la edad, el sexo o las condiciones médicas previas. Los especialistas coinciden en que el minoxidil, tanto en forma tópica como oral, es una de las terapias más eficaces para estimular el crecimiento capilar.

-Mirmirani lo compara con “un fertilizante” que ayuda al cabello a desarrollarse en distintas zonas.
Aunque el minoxidil oral se diseñó originalmente para la hipertensión, se prescribe fuera de indicación médica para la caída del cabello. Goh señaló que muchos pacientes prefieren esta presentación por su facilidad de uso.
Por otro lado, la finasterida oral, aprobada por la FDA para hombres, actúa como antiandrógeno y frena el adelgazamiento de los folículos. También se receta a mujeres, aunque con menor respaldo científico. Según Shari Lipner, profesora de Weill Cornell Medicine, puede generar efectos secundarios sexuales, aunque los beneficios suelen superar los riesgos.
Para mujeres jóvenes, la espironolactona es otra alternativa antiandrogénica utilizada fuera de indicación. Además, los dermatólogos recurren a inyecciones de plasma rico en plaquetas o terapia de luz roja de baja frecuencia para potenciar los resultados.
En los casos de alopecia areata, González explicó que el cabello puede volver a crecer si la pérdida es leve. Se emplean esteroides inyectables o ungüentos antiinflamatorios para estimular la recuperación.
Sin embargo, Antonella Tosti, de la Universidad de Miami, advirtió que si los folículos se dañan de forma irreversible, la única opción es el trasplante capilar, procedimiento que requiere mantenimiento farmacológico, según Lipner.
Ante una caída excesiva del cabello o síntomas como picazón o ardor, los expertos recomiendan consultar a un dermatólogo certificado. Lipner recordó que “es difícil determinar el tipo de alopecia sin la valoración profesional”, y que el tiempo es un factor clave para evitar daños permanentes.
Antes de recurrir a suplementos como la biotina o los multivitamínicos, los especialistas aconsejan priorizar hábitos saludables: una dieta equilibrada, ejercicio regular, descanso adecuado y evitar peinados que generen tensión.
Fuente: Infobae