La presidenta encargada de Venezuela, Delcy Rodríguez, aseguró este miércoles que no teme encarar las tensiones con Estados Unidos y confirmó que se mantiene en un proceso de diálogo con la administración de Donald Trump.
Las declaraciones se producen a más de dos semanas del operativo militar estadounidense que culminó con la detención de Nicolás Maduro y su esposa, Cilia Flores.
“Estamos en un proceso de diálogo, de trabajo, con los Estados Unidos, sin temor alguno a encarar las diferencias, las dificultades, las más sensibles y las menos sensibles, a encararlas por la vía de la diplomacia”, dijo Rodríguez durante una reunión del Consejo Federal de Gobierno.
La exvicepresidenta fue designada como presidenta interina por el Tribunal Supremo de Justicia, luego de los ataques del 3 de enero en Caracas y otras regiones, que provocaron un cambio abrupto en el liderazgo del país.
Desde el cambio de mando, Estados Unidos ha solicitado acceso a los recursos energéticos venezolanos. El secretario de Energía, Chris Wright, afirmó que EE.UU. controlará por tiempo indefinido la venta de crudo del país.
El martes, Rodríguez anunció el ingreso de 300 millones de dólares provenientes de la venta de petróleo. Según explicó, esos fondos se utilizarán para mejorar el ingreso de los trabajadores y protegerlos frente a la inflación y los movimientos del dólar.
La Casa Blanca, por su parte, confirmó un acuerdo con Caracas por 500 millones de dólares, que le permitirá comercializar hasta 50 millones de barriles de crudo venezolano. La portavoz Karoline Leavitt destacó que el gobierno interino ha cumplido con “todas las exigencias y solicitudes” de Washington.