El choque comercial que estalló este miércoles entre Estados Unidos y la India, dos socios estratégicos, es el resultado de una escalada de 24 meses centrada en una disputa fundamental, la compra masiva de petróleo ruso por parte de Nueva Delhi.
Esta cronología detalla los pasos que llevaron una amistad estratégica a un conflicto económico abierto.
Tras la invasión de Ucrania en febrero, la India adoptó una postura de "autonomía estratégica", un pilar de su política exterior que evita alinearse con los bloques de las grandes potencias.
Durante este período, la atención pública se centraba en la cooperación militar del 'Quad' (EE.UU., India, Japón, Australia) para contrarrestar a China, mientras funcionarios estadounidenses expresaban su "preocupación" por el comercio con Rusia de manera velada.
Pero bajo la superficie, la relación económica se estaba deteriorando en otros frentes. Las negociaciones para un esperado acuerdo comercial bilateral, que buscaba resolver irritaciones históricas, se encontraban estancadas.
Washington se quejaba de los altos aranceles indios a productos agrícolas y dispositivos médicos. A su vez, Nueva Delhi resentía la decisión de EE.UU. de revocarle en 2019 su estatus comercial preferencial (SGP), que había afectado a miles de exportadores indios.
Una serie de reuniones de alto nivel entre funcionarios de ambos países no logró resolver el 'impasse'. La India se mantuvo firme en su derecho a tomar decisiones energéticas basadas en su "interés nacional".
Ante la falta de un compromiso por parte de Nueva Delhi, la Casa Blanca anunció a finales de julio que estaba preparando "medidas comerciales contundentes" y fijó un plazo de 30 días para una resolución.
La retórica se endureció en ambos lados. El Gobierno indio declaró que no cedería a la "presión externa".
El 25 de agosto, a dos días de la fecha límite, el primer ministro indio, Narendra Modi, dio un discurso televisado a nivel nacional pidiendo a los indios que apoyaran los productos locales, en una señal de que el país se estaba preparando para el impacto de los aranceles.