Decisiva acción del Var mantiene la remontada de Mbappé frente a Islandia

Francia y Kylian Mbappé se sobrepusieron a todo contra Islandia, a la que superaron tras un error de Michael Olise que lo condicionó todo y obligó a la remontada del conjunto galo, en duda después, desde el minuto 67 en adelante, por una temeraria entrada de Aurelien Tchouameni, castigada con expulsión a través del VAR, que también invalidó el 2-2 a Andri Gudjohnsen por un agarrón sobre Konaté en el 87.

El triunfo era corto hasta entonces y merecido sin ninguna duda, pero terminó dentro de la polémica. Primero concedido el 2-2 al atacante islandés, entre la frustración de todos y cada uno de los franceses en el Parque de los Príncipes, el vídeo descubrió el tirón en su camiseta por el que quizá Konaté no acertó a despejar como debía haberlo hecho.

Un alivio para Francia, que se aúpa a la cabeza de la tabla de su grupo de clasificación para el Mundial 2026 en la misma medida que insiste en el imponente comienzo de curso de Mbappé, autor del 1-1 de penalti, pasador del 2-1 y goleador cinco veces en cinco encuentros en la presente temporada.

Cuando surge Mbappé, en cualquier parte del terreno, incluso en su propio campo, la grada suena a expectación. Más aún en el Parque de los Príncipes, antes su casa, cuando jugaba en el París Saint-Germain y alcanzó la dimensión tremenda de su presente. En un territorio que fue suyo hasta hace poco más de un año, rebasó a Thierry Henry en goles con la selección francesa.

Ya suma 52 en 92 choques, uno ya por delante del mítico delantero del Arsenal, el Barcelona, el Mónaco y el Juventus, con el que deshizo el empate este martes. Pronto será el máximo artillero de la historia del equipo galo. A sus 26 años, ya mira a Olivier Giroud, goleador de récord de Francia, a tan solo cinco tantos. El camino está marcado.

Incluso podría haberse quedado aún más cerca, pero eligió la asistencia Bradley Barcola en lugar del disparo cuando corrió hacia el portero Olafsson. Fue el gol que aclaró el triunfo, ya superada la hora de encuentro. Una sabia elección de Mbappé para asegurar el 2-1. Ya había merecido antes Francia la remontada. Un hecho desde entonces hasta el final.

Al principio, su victoria pareció una cuestión de tiempo. En los porcentajes de dominio, control y presión en los que se movieron entonces ‘les bleus’, no hay rivales capaces de soportarlo. A ello se encomendó Islandia, estructurada atrás en torno a tres líneas muy juntas, la más cercana a su guardameta compuesta hasta por cinco hombres.

Ya con dos remates sobre la portería de Elías Olafsson, salvador frente a Marcus Thuram en el uno contra uno, la cualidad imprevisible del fútbol alteró la lógica. No es normal la concesión de Olise, con una precisión, una seguridad y una capacidad sublime para manejar y pasar el balón. Presionado, se lió y entregó el 1-0 a Andri Gudjohnsen.

El delantero islandés sólo tuvo que aceptar el regalo con un remate con el exterior del pie izquierdo, de primeras, con Mike Maignan expuesto absolutamente al gol por el error del extremo del Bayern Múnich. Era el minuto 22. Un inconveniente inesperado. También una prueba de carácter y reacción para el grupo de Didier Deschamps, mejor hasta entonces.

Se rascaba la cabeza, incrédulo, después del 1-0 en contra, Mbappé, que estrelló la siguiente ocasión en el rostro del portero contrario, transformado en héroe después, con una doble parada, la última de ellas increíble con la mano izquierda, tras los remates, primero, de Marcus Thuram y, después, de Manu Koné. Luego hizo otra a Mbappé, justo segundos tras la caída en el área de Thuram por un pisotón. El VAR avisó del penalti.