
La Administración para el Control de Drogas de Estados Unidos (DEA) informó que su personal asignado en República Dominicana está siendo reubicado, luego del cierre de su oficina en el país “hasta nuevo aviso”, en medio de una investigación por presunta corrupción.
El anuncio se produce después de que la embajadora estadounidense en República Dominicana, Leah F. Campos, comunicara el cierre de la oficina, señalando que se trata de una medida vinculada a la política de integridad del Gobierno de Estados Unidos.
Campos indicó que la decisión responde a presuntos hechos de corrupción y aseguró que “la corrupción no tiene espacio en el Gobierno estadounidense ni en ningún otro”.

Agregó que “es una violación repugnante y deshonrada de la confianza pública usar el cargo oficial para beneficio propio”, sin ofrecer más detalles sobre el caso.
Por su parte, el administrador de la DEA, Terrance Cole, informó que la agencia no hará “comentarios sobre las acusaciones específicas” relacionadas con la oficina en República Dominicana.
Cole explicó que la institución está cooperando con las autoridades correspondientes y que se encuentran revisando las acusaciones para proteger la integridad de sus operaciones.
También señaló que la agencia exige a su personal altos estándares de conducta y que cualquier denuncia de mala conducta o corrupción es tratada con seriedad, con el objetivo de garantizar la rendición de cuentas.