x
Síguenos
Denuncias aquí (809) 762-5555

De las prácticas “ficus” a la simulación: así se forman hoy los futuros médicos

Sin embargo, el aumento sostenido del número de alumnos y de facultades ha generado problemas de masificación en los hospitales, lo que ha impulsado el uso de simuladores y muñecos de alta sensibilidad para evitar las llamadas “prácticas ficus”, en las que el estudiante solo observa.

Lisbeth Báez
Lisbeth Báez
7 enero, 2026 - 6:27 PM
4 minutos de lectura
Muñecos simuladores
Simulación
Escuchar el artículo
Detener el artículo

Las prácticas clínicas de los estudiantes de Medicina están actualmente más planificadas y estructuradas, con rotaciones por los servicios esenciales para su formación.

  • Sin embargo, el aumento sostenido del número de alumnos y de facultades ha generado problemas de masificación en los hospitales, lo que ha impulsado el uso de simuladores y muñecos de alta sensibilidad para evitar las llamadas “prácticas ficus”, en las que el estudiante solo observa.

En una carrera donde más de la mitad de los créditos corresponden a prácticas hospitalarias y con más de 54 facultades de Medicina activas —a las que se sumarán cuatro más en 2026—, la disponibilidad de centros sanitarios se ha convertido en un punto crítico, especialmente en grandes ciudades como Madrid, donde la capacidad docente de los hospitales universitarios está superada.

Masificación y diferencias entre modelos formativos

Según la normativa, las universidades públicas están vinculadas a hospitales públicos y el número de estudiantes en prácticas está limitado. No obstante, comunidades como Madrid o la Valenciana han flexibilizado estas reglas mediante convenios. El presidente de la Conferencia Nacional de Decanos de Medicina, Antonio Compañ, advierte de un “cuello de botella” que favorece prácticas poco activas.

El decano de Medicina de la Universidad Complutense de Madrid, Javier Arias, distingue entre modelos: mientras algunas privadas agrupan a muchos alumnos como espectadores, en la pública el estudiante se integra en equipos reducidos, con responsabilidad progresiva y contacto real con el paciente.

El auge de los simuladores clínicos

  • Para contrarrestar estas limitaciones, universidades públicas y privadas han apostado por centros de simulación.

Los simuladores permiten entrenar procedimientos complejos sin riesgo para el paciente, reforzando la confianza y las habilidades técnicas. Aunque los decanos coinciden en que la simulación no sustituye la experiencia real, sí la complementa y ayuda a reducir el impacto del exceso de estudiantes, mejorando la calidad de la formación clínica.

Más Vistas