Nicolás Maduro, presidente de Venezuela, vivió este sábado un recorrido inédito para un jefe de Estado en la historia moderna: pasó de encontrarse en Caracas a ingresar bajo custodia federal en una prisión de Brooklyn, Nueva York, luego de un operativo liderado por Estados Unidos.
La operación comenzó en las primeras horas del sábado, aún de noche, cuando más de 150 aeronaves estadounidenses despegaron desde unas 20 bases terrestres y marítimas con destino a Venezuela. La presencia de una luna llena habría favorecido la visibilidad durante el despliegue.
A las 2:01 de la madrugada, hora venezolana, fuerzas estadounidenses llegaron al complejo donde se encontraba Maduro junto a su esposa, Cilia Flores. La rapidez del operativo impidió que ambos lograran refugiarse en un espacio seguro blindado con acero dentro de la residencia.
En cuestión de horas, Maduro pasó de ejercer el poder en Caracas a encontrarse detenido y bajo custodia federal, enfrentando cargos graves ante un tribunal de Estados Unidos. Según informó CNN, el matrimonio presidencial habría sido sacado a rastras de su dormitorio, versión que no ha sido confirmada oficialmente por las autoridades.
El presidente estadounidense Donald Trump ofreció detalles del operativo en una rueda de prensa, asegurando que Maduro se encontraba en una residencia fortificada con puertas y paredes de acero.
“No pudo llegar a entrar ni cerrar ese espacio seguro. Estaba intentándolo, pero fue asaltado tan rápido que no le dio tiempo. Estábamos preparados con grandes sopletes para atravesar ese acero, pero no fue necesario”, afirmó.
Las fuerzas estadounidenses abandonaron territorio venezolano unas dos horas y media después, a las 8:29 GMT, con Maduro y Flores a bordo de un helicóptero que los trasladó hasta el buque anfibio USS Iwo Jima.
Trump confirmó que ambos se encontraban en esa embarcación con destino final a Nueva York, donde Maduro enfrenta un proceso penal por narcotráfico, aunque durante varias horas no se conocieron con precisión sus movimientos.
Medios locales de Puerto Rico informaron posteriormente que la aeronave que trasladaba al mandatario venezolano y a su esposa realizó una parada de emergencia en una base militar de la isla, debido a una supuesta complicación médica de Maduro. La situación se resolvió con rapidez y el vuelo continuó.
El ingreso de Maduro a territorio estadounidense se produjo en la Base de la Guardia Nacional Aérea de Stewart, un aeropuerto militar ubicado al norte del estado de Nueva York.
Allí aterrizó procedente de Guantánamo, Cuba, en un avión militar Boeing 757. En el lugar lo esperaban decenas de agentes de distintas agencias federales, entre ellas el Buró Federal de Investigaciones (FBI) y la Administración para el Control de Drogas (DEA).
Desde la base de Stewart, y con temperaturas cercanas a los dos grados centígrados bajo cero, Maduro fue trasladado esposado en helicóptero hasta Manhattan. La aeronave aterrizó en un helipuerto a orillas del río Hudson, cerca de la calle 31, en el lado oeste de la ciudad, donde se desplegó un amplio dispositivo de seguridad.
Posteriormente, una caravana de vehículos policiales lo escoltó hasta una instalación federal vinculada a la DEA, donde fue procesado antes de su traslado final. Parte de esta secuencia quedó registrada en un video publicado este sábado por la cuenta oficial de respuesta rápida de la Casa Blanca en la red social X.
En las imágenes, se observa a Maduro con una sudadera negra con capucha, caminando por un pasillo con alfombra azul con la inscripción “DEA NYD”. En un momento, el mandatario parece desear “Feliz Año Nuevo” a alguien mientras es escoltado por agentes federales.
Finalmente, el presidente venezolano fue trasladado al Metropolitan Detention Center (MDC) de Brooklyn, la prisión federal donde permanecerá recluido mientras enfrenta su proceso judicial en Estados Unidos.