
Cuba enfrentará este viernes prolongados cortes de electricidad a lo largo de toda la jornada, y se espera que durante el período de mayor demanda aproximadamente un 57 % del país quede sin suministro, según informó la estatal Unión Eléctrica (UNE), datos reproducidos por EFE.
El día anterior, se registró un apagón que afectó simultáneamente al 66 % del territorio, la segunda mayor cifra desde que comenzó el monitoreo en 2022. La situación energética se ha vuelto crítica en los últimos meses, con cortes diarios en La Habana de hasta 15 horas, mientras que en algunas provincias los apagones se han prolongado por hasta dos días consecutivos.
Para este viernes, la UNE proyecta que la capacidad de generación en el horario de máxima demanda, por la tarde-noche, será de 1,285 megavatios (MW), frente a una demanda máxima de 2,980 MW. Esto generará un déficit de 1,695 MW, y se estima que 1,725 MW se desconectarán de manera controlada para evitar apagones caóticos.
La crisis energética cubana se explica por una combinación de factores estructurales y coyunturales: un sistema eléctrico obsoleto y deteriorado, sumado al bloqueo petrolero impuesto por Estados Unidos desde enero, que ha limitado significativamente la llegada de combustibles esenciales.
Actualmente, nueve de las 16 unidades termoeléctricas del país no funcionan debido a averías o mantenimientos, lo que representa cerca del 40 % de la capacidad del parque termoeléctrico. Otro 40 % del suministro proviene de motores de generación que requieren diésel y fueloil, recursos que se encuentran detenidos desde enero debido al bloqueo estadounidense, calificado por la ONU como contrario al derecho internacional.
El Gobierno cubano ha denunciado reiteradamente el impacto de las sanciones de Estados Unidos, acusando a Washington de generar una “asfixia energética” sobre la isla. En paralelo, se informó que un petrolero ruso, el Anatoly Kolodkin, transportando 740,000 barriles de crudo, se dirige hacia Cuba a unas cinco jornadas de navegación, a pesar de las restricciones impuestas por el bloqueo.
Expertos, como Jorge Piñón del Instituto de Energía de la Universidad de Texas, señalan que, aunque el envío es de petróleo, lo que realmente necesita la isla es diésel. Se espera que la carga llegue a los centros logísticos de Matanzas o Cienfuegos, donde se ubican las principales refinerías de la isla, aunque la situación energética continúa siendo muy delicada ante la falta de suministro estable de combustible.