
La crisis de desplazamiento que afecta a Haití ha entrado en una fase aún más alarmante, con aproximadamente 1.5 millones de personas obligadas a abandonar sus hogares debido a la violencia y la inseguridad, según informó este viernes la Organización Internacional para las Migraciones (OIM).
La entidad indicó que más de la mitad de los desplazados son mujeres y niñas, mientras que la expansión de la violencia ha provocado que el fenómeno ya no se limite a determinadas zonas del país, alcanzando incluso regiones que anteriormente eran consideradas seguras.
“Esto aumenta el número de personas obligadas a huir repetidamente aunque no tengan un lugar a donde ir”, afirmó el jefe de misión de la OIM en Haití, Gregoire Goodstein.
Violencia se extiende
Solo durante mayo, más de 18,000 personas abandonaron sus hogares a causa de una nueva ola de violencia en Cité Soleil, elevando a más de 300,000 el número de desplazados internos en Puerto Príncipe, una cifra sin precedentes en la historia de la capital haitiana.
La OIM señaló que el deterioro de la seguridad ha coincidido con el fortalecimiento de las bandas armadas, que actualmente controlan alrededor del 85 % de Puerto Príncipe.
Retornos y temporada ciclónica
La organización también expresó preocupación por el aumento de las deportaciones hacia Haití. Desde inicios de 2026, más de 110,000 haitianos han sido retornados de manera forzosa al país, incluidos mujeres, niños y otros grupos vulnerables.
Entre los repatriados predominan perfiles especialmente sensibles, como menores no acompañados, mujeres embarazadas y madres en período de posparto.