Amplias zonas de Puerto Rico colapsan por falta de agua potable

Camiones cisterna, residentes cargando envases y negocios cerrados se han convertido en la escena cotidiana en el Viejo San Juan y otras zonas de la capital y municipios de Puerto Rico, debido a fallas en el sistema de acueductos que han dejado sin servicio a cientos de miles de personas.

En la zona turística principal de la isla, algunos establecimientos han colocado letreros de “cerrado por falta de agua”, mientras enfrentan desde el pasado viernes la interrupción del suministro de agua potable, producto de averías en el Superacueducto.

Residentes y trabajadores describen una situación de fuerte impacto económico y social, especialmente en el sector hotelero y comercial, que ha visto afectadas sus operaciones. Un residente venezolano con años viviendo en la isla señaló que, aunque la situación es difícil, la comunidad intenta apoyarse mutuamente para sobrellevar la emergencia.

La crisis comenzó el pasado 10 de junio, cuando la Autoridad de Acueductos y Alcantarillados (AAA) detectó una avería en una tubería principal de gran diámetro, y durante las labores de reparación se identificaron dos roturas adicionales, agravando el problema.

La entidad informó que una tercera falla es de gran magnitud y que, aunque las labores de reparación avanzan, el restablecimiento total del servicio podría tardar hasta 48 horas en algunas zonas.

Más de 100,000 clientes se han visto afectados en municipios como San Juan, Bayamón, Guaynabo, Caguas, Juncos, Aguas Buenas y áreas turísticas como Isla Verde, donde las interrupciones han sido constantes.

Ante la emergencia, se han instalado camiones cisterna y puntos de abastecimiento en distintos sectores, incluyendo plazas públicas, donde los ciudadanos acuden para recolectar agua destinada a necesidades básicas como higiene y uso doméstico.

La situación también ha impactado espacios culturales, hoteles y centros educativos, que han tenido que suspender actividades o cerrar temporalmente debido a la falta del servicio.

Representantes del sector turístico han advertido sobre el riesgo que esta crisis representa para la economía local, mientras que las autoridades han comenzado la distribución de agua para apoyar a las hospederías.

En respuesta a las críticas, el gobierno anunció una evaluación integral del sistema del Superacueducto con el objetivo de prevenir futuras fallas y mejorar el mantenimiento de la infraestructura hídrica.