El presidente Luis Abinader inició el año 2026 con un proceso de renovación gubernamental que busca proyectar un relanzamiento de su gestión en un contexto distinto al previsto originalmente, marcado por la coyuntura regional y por situaciones internas que habían condicionado el ambiente político, entre ellas el escándalo en el Seguro Nacional de Salud (SeNaSa).
De acuerdo con el coordinador de El Sol de la Mañana, Julio Martínez Pozo, el mandatario “hace provecho de la situación de Venezuela para un relanzamiento de su gobierno en una circunstancia distinta a como estaba llamado a relanzarlo”, lo que ha permitido que los recientes movimientos sean percibidos más como ajustes rutinarios que como respuestas directas a crisis específicas.
Martínez Pozo explicó que Abinader no ha tenido como práctica habitual los cambios administrativos periódicos, y que en sus dos períodos de gobierno las principales remociones se habían producido “ante escándalos”, especialmente en áreas sensibles como el Ministerio de Educación.
El coordinador de El Sol de la Mañana señaló que el Gobierno esperó deliberadamente el paso de las festividades navideñas para evitar que los cambios quedaran asociados a situaciones negativas, al tiempo que otros temas de alto impacto ocuparon la agenda pública.
Entre los nuevos rostros incorporados al tren gubernamental, Martínez Pozo mencionó al consultor jurídico del Poder Ejecutivo, Jorge Subero Isa; al ministro de Agricultura, Francisco Olivio García Famatí; y al director general de Impuestos Internos, Pedro Urrutia, a quienes definió como figuras que no formaban parte previamente de la estructura gubernamental ni responden a una “factura” partidaria tradicional.
El análisis también incluyó movimientos internos de funcionarios que pasaron de una posición a otra, como el caso de Gloria Reyes y los ajustes en el área social, así como la designación de Víctor “Ito” Bisonó en el Ministerio de Vivienda y Edificaciones, una decisión que calificó como sorpresiva.
Asimismo, resaltó la permanencia del canciller Roberto Álvarez, a quien definió como una figura clave en el actual contexto internacional, y valoró otras designaciones como la de Antoliano Peralta en el Ministerio de Justicia y Nelson Arroyo en la Dirección General de Aduanas, dentro de una reconfiguración más amplia del gabinete.
A su juicio, el objetivo central del presidente es “energizar y proyectar un nuevo gobierno”, subrayando que este propósito no se logra solo con cambios de rostros, sino con metas claras y resultados concretos que refuercen la imagen de “un gobierno resiliente que sabe sacudirse de escándalos”.