Caminar aporta grandes beneficios en la salud cardiovascular, la calidad del sueño y el estado de ánimo. Por eso, los fisioterapeutas dan una serie de consejos para realizar adecuadamente esta actividad tan accesible sin que llegue a resultar contraproducente.
Además, se trata de un ejercicio que se puede realizar diariamente, pues está al alcance de cualquier persona. Sin embargo, cuando se plantean rutas por la montaña o recorridos exigentes, hay que tener en cuenta varios aspectos para evitar malas experiencias y lesiones.
Dentro de la preparación física recomiendan hacer ejercicios de movilización y calentamiento antes de caminar enfocados a piernas, brazos y espalda.
Para realizar un trayecto largo con éxito, es importante llevar un equipamiento que sea capaz de atenuar las temperaturas extremas, ya sean frías o calurosas. Por este motivo es recomendable llevar ropa térmica y aislante frente al frío, así como gorra o sombrero para protegerse del sol y prevenir insolaciones, golpes de calor o hipertermias.
En cuanto al calzado, recomiendan optar por unas botas de trekking o montaña, de tejido ligero e impermeables para mantener el pie seco en todo momento. La suela también es importante pues las que tienen un buen agarre evitan caídas o resbalones en terrenos pedregosos o húmedos y aconsejan utilizar calcetines de caña alta elásticos y transpirables.
Es importante que todos estos elementos sean de la talla correcta para evitar la aparición de ampollas o heridas.
La mochila debe ser ligera y adecuada tanto a las necesidades del trayecto como a las condiciones físicas de la persona. Un macuto excesivamente grande y pesado puede ser contraproducente.
También debe contar con un cinturón de descarga y cintas de compresión para proteger la región lumbar. Además, recomiendan que sea impermeable y que lleve un pequeño botiquín de primeros auxilios. EFE.