
El aumento sostenido en los precios de los hidrocarburos, impulsado por el conflicto en Oriente Medio, amenaza con generar incrementos en productos de consumo masivo, incluidos los preservativos.
La empresa Reckitt Benckiser, matriz de la marca Durex, advirtió que si el petróleo se mantiene en torno a los 110 dólares por barril durante lo que resta de 2026, sus costos de producción podrían aumentar entre 130 y 150 millones de libras, equivalente a unos 190 millones de dólares. Según la compañía, esta presión terminaría trasladándose al consumidor final.
La advertencia coincide con lo señalado por Karex, uno de los principales proveedores de Durex. Su director ejecutivo, Goh Miah Kiat, anticipó aumentos de precios cercanos al 30%, calificándolos como uno de los ajustes más significativos en los últimos años debido al encarecimiento energético y las disrupciones en la cadena de suministro.
Además, Reckitt alertó que el incremento sostenido de los insumos podría afectar la demanda, al presionar los presupuestos de los hogares. En ese contexto, la empresa reportó una caída de casi 12% en sus ingresos durante el primer trimestre, influida por la venta de su división de limpieza y nuevas cargas fiscales en mercados como China.