
El Primer Tribunal Colegiado de Santiago condenó a 30 años de prisión a Pedro Samuel Fernández Sánchez, tras hallarlo culpable de intentar quitarle la vida a su expareja en un hecho ocurrido en marzo de 2024.
El ataque se produjo frente a una repostería, donde el imputado interceptó a la víctima y le disparó en el rostro con un arma de fuego que portaba de manera ilegal.
Durante el juicio se estableció que el condenado mantuvo un patrón de persecución, amenazas e intimidación contra la víctima.

Las autoridades indicaron que alquiló un vehículo para vigilarla sin ser detectado y esperó el momento en que llegara a su lugar de trabajo para ejecutar el ataque.
Tras advertirle lo que haría, le disparó y huyó del lugar.
El proceso judicial incluyó pruebas como el arma utilizada, grabaciones de cámaras de vigilancia y conversaciones que evidenciaban la intención del agresor.
El tribunal también ordenó el pago de una indemnización de dos millones de pesos a favor de la víctima, además del decomiso de las evidencias.
El caso fue procesado por tentativa de asesinato, violencia de género e intrafamiliar agravada, y violación a la ley de armas.