
Un tribunal del Distrito Nacional sentenció a la pena máxima de 30 años de prisión a Jeiseel Díaz Payano (alias Chino) y Franklin Joshua Pineda (alias el Pillo), tras hallarlos culpables de ultimar a tiros a un vigilante privado durante un asalto.
Según la investigación, los hoy condenados planificaron el crimen la noche del 30 de enero de 2025. Para ejecutar su plan, los hombres solicitaron un taxi por aplicación y, una vez a bordo, encañonaron al conductor para tomar el control del vehículo.
Al llegar al residencial en el sector Los Ríos, los asaltantes engañaron a la seguridad usando la cédula del taxista. Una vez dentro, interceptaron al vigilante Ezequiel De León Fajardo.
Aunque la víctima levantó las manos en señal de rendición, uno de los atacantes le disparó dos veces, causándole la muerte instantánea por un shock hemorrágico que le laceró el corazón. Antes de huir, los malhechores le robaron su arma de reglamento, además de teléfonos y dinero en efectivo al taxista.
Las fiscales litigantes, Carolin Junesca De Oleo y Yelianny Polanco, presentaron un robusto cuerpo de pruebas que desarmó la defensa de los acusados:
Demostraron la asociación de malhechores y el homicidio voluntario.
Aportaron análisis balísticos que vincularon los casquillos de la escena con el arma homicida.
Sustentaron la acusación con testimonios y el informe forense del Inacif.
Por otro lado, el tribunal absolvió a Manuel Enrique Carela Taveras, ya que los jueces no encontraron evidencias suficientes que lo vincularan directamente con el sangriento suceso.