Una empresa tecnológica surgida de la Universidad de Oxford presentó un sistema de computación óptica capaz de ejecutar modelos de inteligencia artificial de gran escala en tiempo real, con un consumo energético significativamente menor al de los servidores tradicionales. El desarrollo responde a la creciente demanda de infraestructura eficiente ante la expansión global de la IA.
La tecnología, denominada Iris Nova, utiliza fotografías en lugar de electrones para procesar información, lo que representa una alternativa a los chips de silicio convencionales. Según sus desarrolladores, este enfoque permite mantener el rendimiento de los sistemas actuales, pero reduciendo hasta en un 90% el consumo eléctrico.
Una respuesta al aumento del consumo energético en la IA
El crecimiento acelerado de la inteligencia artificial ha incrementado las exigencias sobre los centros de datos, que podrían duplicar la demanda energética mundial antes de 2030. Las soluciones tradicionales, basadas en silicio, enfrentan limitaciones en eficiencia y escalabilidad, lo que ha impulsado la búsqueda de nuevas alternativas tecnológicas.
El sistema óptico desarrollado combina un motor tensorial basado en luz con procesamiento digital para el control, lo que permite realizar múltiples operaciones de manera simultánea. Esta arquitectura mejora el paralelismo y reduce las restricciones físicas presentes en los sistemas convencionales.
Además, el servidor utiliza un entorno tridimensional para procesar datos mediante luz, lo que amplía su capacidad operativa sin aumentar proporcionalmente el consumo energético.
Durante las pruebas, la empresa logró ejecutar modelos de lenguaje de gran escala en tiempo real, lo que demuestra la viabilidad de integrar esta tecnología en entornos empresariales y centros de investigación. También se han desarrollado otros sistemas complementarios que amplían la capacidad de cómputo bajo el mismo enfoque.
Suraj Bramhavar, representante de una entidad de innovación tecnológica, afirmó: “Las demandas sobre los procesadores de IA existentes exigen buscar urgentemente alternativas para escalar la computación”. En esa línea, agregó: “Lumai está demostrando que los procesadores ópticos pueden ser una de esas vías…”.
Por su parte, el director ejecutivo de la empresa desarrolladora señaló: “Mientras la industria avanza hacia la era de la inferencia, estamos cruzando el umbral del post-silicio”.
El avance marca un posible cambio en la infraestructura tecnológica global, en un contexto donde la sostenibilidad y la eficiencia energética se han convertido en factores clave para el desarrollo de la inteligencia artificial.