
Cuando los ingresos no alcanzan para cubrir los gastos, muchas personas recurren a préstamos o tarjetas de crédito que, con el tiempo, pueden convertirse en una carga difícil de sostener. Sin embargo, especialistas en educación financiera señalan que es posible recuperar la estabilidad económica y reconstruir el historial crediticio mediante disciplina y planificación.
Conocer la realidad financiera
El caso de Susana refleja esta situación. Tras enfrentar dificultades económicas y acumular deudas con prestamistas y una tarjeta de crédito, su historial financiero se deterioró.
El primer paso para cambiar esa realidad fue tomar conciencia de la relación entre sus ingresos y sus gastos, registrando durante un mes cada movimiento de dinero para conocer exactamente cuánto gastaba y cuánto pagaba en intereses.
Reducir gastos y generar más ingresos
La estrategia también incluyó disminuir el consumo y eliminar gastos innecesarios, permitiéndole destinar más recursos al pago de sus obligaciones. Además, ante la imposibilidad de seguir reduciendo gastos, buscó nuevas fuentes de ingresos, emprendiendo con la venta de distintos productos para equilibrar el déficit entre lo que ganaba y lo que necesitaba cubrir.
La experiencia le dejó una enseñanza clara: identificar las causas que llevaron al endeudamiento es fundamental para romper el ciclo y evitar repetir los mismos errores financieros.