Durante una entrevista en el programa "Cátedra Médica" que se transmite por Rumba 98.5 FM, del Grupo RCC Media, la especialista indicó que "incluso la forma de comer se ve afectada, ya que los niños desarrollan el hábito de ejercer presión con la lengua sobre los dientes delanteros, lo que se conoce como hábito de lengua. Esto influye en la deglución, ya que el niño tiende a colocar la lengua hacia adelante en lugar de mantenerla detrás, como debería ser."
"Otra cosa difícil de evitar es que los niños siempre están corriendo y jugando, lo que puede resultar en pérdida de piezas dentales debido a traumatismos. Es importante tener en cuenta que cuando se pierde una pieza dental, no se puede volver a implantar. En el caso de los dientes de leche, no se pueden volver a implantar en un niño. Por lo tanto, es necesario tener un seguimiento odontopediátrico para asegurarse de que no afecte la erupción de los dientes permanentes posteriores", manifestó.