Imponen prisión preventiva a Cole Allen por intento de asesinato contra Trump

Un juez del Distrito de Columbia ordenó este jueves prisión preventiva sin derecho a fianza para Cole Allen, acusado de intentar asesinar al presidente de Estados Unidos, Donald Trump, durante la Cena de Corresponsales de la Casa Blanca celebrada el pasado sábado.

Allen compareció en una audiencia breve de aproximadamente 15 minutos, en la que aceptó la medida cautelar solicitada por la Fiscalía, por lo que permanecerá recluido mientras avanza el proceso judicial.

La decisión marca un cambio respecto a la estrategia de su defensa, que el día anterior había presentado una impugnación contra la prisión preventiva sin fianza, medida solicitada por la fiscal del Distrito de Columbia, Jeanine Pirro.

El imputado, quien se presentó ante el tribunal vestido con un mono naranja, enfrenta inicialmente cargos por intento de asesinato contra el presidente, delito que podría conllevar cadena perpetua, además de otros relacionados con el uso y transporte de armas.

La fiscal Pirro adelantó en declaraciones a medios estadounidenses que el caso podría ampliarse con nuevos cargos una vez intervenga el gran jurado, encargado de evaluar si existen elementos suficientes para una acusación formal por delitos federales graves.

De acuerdo con la acusación, Allen intentó ingresar armado al hotel Washington Hilton, donde se realizaba el evento con la presencia de autoridades como Trump, la primera dama Melania Trump, el vicepresidente JD Vance y otros funcionarios, además de miles de invitados.

La fiscalía sostiene que el acusado habría logrado burlar un control de seguridad, se dirigió hacia el área del salón principal y realizó disparos con una escopeta, lo que provocó la reacción de agentes del Servicio Secreto, quienes respondieron con disparos y lograron reducirlo sin que resultara herido.

El hecho no dejó víctimas, pero generó una evacuación de emergencia y momentos de pánico entre los asistentes a la actividad.

Las investigaciones señalan que Allen habría planificado el ataque durante semanas, viajando desde California hasta Washington en tren y llevando consigo varias armas, además de haber reservado habitaciones en el hotel para facilitar su acceso al lugar del evento.