
La Comisión Interamericana de Derechos Humanos reiteró su preocupación por las políticas migratorias implementadas en la República Dominicana, al advertir que estas podrían afectar de manera significativa el ejercicio de derechos de las personas en movilidad humana.
El organismo señaló que desde abril de 2025 ha recibido información sobre medidas orientadas a reforzar el control fronterizo, aumentar las deportaciones y aplicar protocolos en hospitales públicos para personas en situación migratoria irregular, lo que podría generar temor y limitar el acceso a servicios de salud, pese a que el Estado asegura la atención médica de emergencia.

Asimismo, la CIDH expresó inquietud por las condiciones en centros de detención migratoria, donde se habrían reportado hacinamiento, insalubridad, alimentación deficiente y falta de atención médica, incluyendo el fallecimiento de un recién nacido en un centro de procesamiento migratorio en Haina, San Cristóbal, en noviembre de 2025.
La Comisión también advirtió sobre posibles prácticas de perfilamiento racial durante operativos migratorios y la falta de datos oficiales que permitan descartar afectaciones a personas dominicanas de ascendencia haitiana, un grupo que históricamente ha enfrentado situaciones de discriminación y vulnerabilidad en el país.
Ante este panorama, la CIDH instó al Estado dominicano a revisar su marco normativo migratorio desde un enfoque de derechos humanos, garantizar evaluaciones individuales antes de las expulsiones, respetar el principio de no devolución y asegurar el acceso a servicios de salud sin discriminación por estatus migratorio.